Navarra: la sangre derramada, la sangre traicionada

EDITORIAL

La portavoz de EH Bildu en Navarra, Bakartxo Ruiz, no pudo ser más clara el pasado día 3 al advertir durante la sesión de investidura de la socialista María Chivite como nueva presidenta de la Comunidad Foral que la abstención de los proetarras no iba a salirle gratis al PSOE y que aquellos tendrían las llaves "para abrir y cerrar las puertas" de la legislatura. Ruiz llegó incluso a exigir públicamente a los socialistas las alcaldías de Huarte y Sartaguda a cambio de dicha abstención.

Pues bien, poco han tardado los socialistas en hacer el primer pago de la vergüenza a los batasunos. Este martes, el bildutarra Alfredo Arruiz ha sido elegido alcalde de Huarte en un pleno del que se ha ausentado ignominiosamente el PSN. Arruiz sustituye a la socialista Amparo López, que fue elegida alcaldesa el 15 de junio tras recibir el voto del Grupo Independiente de Huarte (GIH) y de Navarra Suma. Sin embargo, el pasado día 12 López anunció que abandonaba el Ayuntamiento para ser la nueva directora de Interior del Gobierno regional, lo que abría la posibilidad de que el PSN, junto a Navarra Suma, apoyara al candidato Iñaki Crespo, del GIH.

Pero los socialistas han preferido atender las exigencias de los proetarras y dejado vacante el sillón de concejal que les correspondía, lo que ha permitido a Arruiz hacerse con la alcaldía.

Ya podrá la portavoz del PSOE en el Congreso, Adriana Lastra, irritarse todo lo que quiera cuando le recuerdan, tal y como han hecho este martes Cayetana Álvarez de Toledo e Inés Arrimadas, este infame enjuague con los proetarras; y hasta tener la desvergüenza de proclamar: "Los socialistas sufrimos en carne propia el terrorismo etarra, tenemos las calles de Navarra y de Euskadi regadas con sangre de mis compañeros". Es precisamente esa sangre la que condena a su partido traidor. Ni Arruiz ni ningún otro miembro de Bildu han condenado jamás los crímenes de ETA, por lo que la soflama de la descalificable oportunista Lastra sólo añade ignominia a la infamia.

Lo peor de todo es que estas repugnantes componendas de los socialistas navarros con los proetarras están en consonancia con el proceder de Pedro Sánchez, que ya se encaramó al poder con el beneplácito del partido de referencia de los asesinos de esos socialistas de los que hace obsceno uso Lastra. Y es que hay politicos que, con tal de instalarse o mantenerse en el poder, son capaces de traicionar la memoria, la dignidad y la justicia que merecen las víctimas de la peor banda terrorista que ha padecido España.

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