El Gobierno y el covid-19, letales para el turismo

EDITORIAL

Tras meses de irresponsable negativa a exigir una PCR en origen a los turistas extranjeros, el Ejecutivo social-comunista de Pedro Sánchez y Pablo Iglesias ha accedido por fin a reclamar a los viajeros procedentes de los “países de riesgo” –prácticamente la mayoría de la Zona Schengen, excepto Finlandia, Noriega y Grecia– una prueba negativa en las 72 horas previas a su llegada a España. Se trata de una elemental medida preventiva ya aplicada en otros países que, lejos de ahuyentar el turismo, reduce el riesgo de importación de casos, transmite a los visitantes la idea de que España se preocupa por crear un espacio seguro para todos y mejora la seguridad de los trabajadores de los aeropuertos y las aerolíneas. Por eso la venían reclamando desde hace tanto varios Gobiernos autonómicos –especialmente el de Madrid–, así como el sector turístico y las aerolíneas.

Aun así, es harto dudoso que esta tardía rectificación le libere de la condición de Gobierno más nocivo para los intereses del turismo en todo lo que va de democracia. Ya antes del inicio de la pandemia, antes incluso de llegar al Gobierno, buena parte de sus componentes dieron muestras de su fobia a un ramo de la economía al que acusaban de haber "devastado" el modelo nacional. Más recientemente, el vicepresidente Iglesias volvía a arremeter contra una de las mayores industrial del país al acusarla de "hacernos débiles".

Mención aparte merecen los bandazos gubernamentales en lo que respecta al coronavirus y su relación con el turismo: de querer someter a una draconiana cuarentena de 14 días a los turistas foráneos –disparate que motivó una lógica protesta del sector–, pasó a convertir los aeropuertos –sobre todo el de Barajas– en auténticos coladeros, lo que, además de contribuir a los contagios, trasladó al exterior una pésima imagen de España. ¿Y qué decir del director del Centro de Emergencias y Alertas Sanitarias, Fernando Simón, que llegó a celebrar la decisión de los Gobiernos británico y belga de someter a cuarentena a los viajeros procedentes a España?

No menor malestar causó en el mundo del turismo el caso omiso que el Gobierno hizo de sus reclamaciones con ocasión del artero y pomposamente denominado Plan de Impulso al Sector Turístico. Y es que, siendo cierto que una pandemia como la del covid-19 es especialmente nociva para países que, como España, tienen un importantísimo sector hostelero y turístico, no lo es menos que ningún otro padece un Gobierno tan empobrecedor e incompetente como el de Sánchez e Iglesias.

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