El diputado de la CUP, Carles Riera, se queda sin palabras cuando le preguntan qué haría si le 'okupan' su casa

La CUP negocia con ERC prohibir la actuación de los antidisturbios en los desahucios.

Esmeralda Ruiz

La actuación de los Mossos d'Esquadra para frenar a los violentos en los disturbios de las últimas dos semanas en Barcelona ha pasado a ser el eje vertebrador de las negociaciones entre las fuerzas separatistas para formar gobierno. A fuego lento, pero las conversaciones de ERC con la CUP avanzan a buen ritmo y aunque los de Oriol Junqueras hayan matizado el anuncio de los radicales de haber cerrado un acuerdo para, entre otras cosas, prohibir la actuación de los antidisturbios en desahucios, desde la consejería de Interior, su responsable, Miquel Sàmper, reconocía este lunes que no se quiere molestar a la CUP para no torpedear las negociaciones.

Una de las principales obsesiones de la CUP en estas negociaciones es la de cambiar el modelo de orden público en Cataluña en favor de los violentos y un primer paso para ellos sería acabar con la unidad de antidisturbios. Así lo reflejaban ya en su programa electoral para el 14 de febrero y así lo han defendido durante toda la campaña con afirmaciones como que la policía catalana es "un peligro público". Lo dijo la candidata Dolors Sabater en una entrevista en TV3. Aunque será es el objetivo final, por lo pronto la CUP ha optado por poner el foco en el papel de los agentes en los desahucios.

"La Generalidad se tiene que ocupar del derecho a la vivienda y si está obedeciendo órdenes judiciales, de ninguna de las maneras puede enviar a agentes de Arro o de la Brimo", afirmaba este lunes el diputado de la CUP, Carles Riera, en una entrevista en el programa Tot es mou (Todo se mueve) de TV3. "Nosotros lo que queremos es que las instituciones catalanas sean un muro de protección de la población en favor de sus derechos y especialmente de los más vulnerables", sostenía el separatista concluyendo su exposición con que "nunca puede haber un desahucio si no hay una alternativa".

Fue en ese momento de la entrevista cuando uno de los periodistas presentes en la mesa, Carlos Quílez, intentó desmontar su argumentario preguntando qué haría él de tener que enfrentarse a una okupación: "Y si usted se marcha de vacaciones y cuando vuelve le han ocupado su casa, ¿a quién llamamos si no llamamos a la Brimo?, ¿qué haría usted?". Tras un llamativo silencio, Riera, sin respuesta, afirmó: "¡Qué quiere que le diga!".

Ante la insistencia del periodista, y tratando de zanjar desesperadamente el asunto, el dirigente de la CUP afirmó que su trabajo es el de "conseguir que todo el mundo tenga derecho a una vivienda" huyendo así de su alusión personal ayudado, incluso, por la presentadora que trató de cambiar de tema. Ya a finales de enero las juventudes de la CUP, Arran, lanzaron un "manual con claves" para ocupar viviendas. El libro de Okupación, que así se llama, con el que los cachorros de la CUP pretenden, según ellos, "combatir la crisis de la vivienda entre los jóvenes".

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