El Parlamento andaluz exige respeto para el Rey con el voto en contra de Adelante Andalucía

El diputado naranja Francisco Carrillo dijo que "estos cenutrios (Iglesias y Garzón) quieren cargarse la convivencia, pero no lo vamos a permitir".

Pedro de Tena

Este jueves se aprobó en el Parlamento andaluz una Proposición No de Ley propuesta por Ciudadanos que defiende la Constitución e insta al gobierno de Pedro Sánchez a garantizar respeto a la figura de Felipe VI, una proposición que fue aprobada por el PP, Ciudadanos, Vox y el PSOE, con el único voto en contra de la formación comunista Adelante Andalucía. Así lo recoge Europa Press.

Sin embargo, el PSOE rechazó que se reclame al Gobierno socialcomunista la protección necesaria de los ciudadanos españoles de cualquier intento desestabilizador por parte de quienes tienen el deber de guardar y hacer guardar la Constitución como norma fundamental del Estado. El voto de Adelante Andalucía también se opuso a este punto de la propuesta. PP, Cs y Vox votaron a favor.

Finalmente, el PSOE se abstuvo -tras intentar introducir una enmienda, algo que hizo igualmente Vox- cuando el Parlamento votó a favor de garantizar que cualquier revisión o cambio legislativo que afecte al modelo de Estado sólo puede llevarse a cabo a través del vigente ordenamiento jurídico, recogido con inequívoca precisión en la Carta Magna.

Naturalmente, la proposición se refería a la ausencia del Rey, el pasado 25 de septiembre, por primera vez "después de más de 20 años", en el acto de entrega de despachos a la nueva promoción de jueces celebrado en Barcelona, y a "reacciones" de "miembros del Gobierno de España" a la "llamada de cortesía" que tras dicho acto realizó el monarca al presidente del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), Carlos Lesmes, para trasladarle "su felicitación personal a la nueva promoción de la carrera judicial, sin consideraciones institucionales respecto del acto ya celebrado".

Ciudadanos, en su defensa de la proposición, dirigió sus críticas al vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias, que "se refirió de manera indirecta al suceso escribiendo en una red social" que "respeto institucional significa neutralidad política de la jefatura del Estado", en "alusión a la llamada del Rey al presidente del Consejo General del Poder Judicial", y al ministro de Consumo, Alberto Garzón, que "acusó directamente a Felipe VI de maniobrar contra el Gobierno e incumplir la Constitución en una red social".

El diputado naranja Francisco Carrillo dijo en relación con tales cargos públicos que "estos cenutrios quieren cargarse la convivencia, pero no lo vamos a permitir", antes de terminar su intervención pidiendo al Pleno del Parlamento que se sume a la triple exclamación: "Viva la Constitución, viva España y viva el Rey".

EL PSOE-A lamentó el "afán partidista y electoralista de la derecha" y recordó que "la Constitución nos obliga a todos porque es una norma que nos dimos todos, fruto del consenso político y social". Igualmente, pidió que se deje de "manosear la Transición y de moldear la historia", así como que "no agiten banderas para tapar otras realidades y para esconder el bloqueo y boicot a la renovación de las instituciones estatales".

Adelante Andalucía consideró interesante el debate sobre la Monarquía porque tras las "tropelías que cometía la Familia Real no se ha podido hablar, eran un tema tabú" en España. Además, animó a la "derecha" a "un referéndum" sobre la forma de Estado "si están tan seguros del apoyo que tiene la monarquía".

El PP insistió en que defender la figura del Rey es "defender la democracia" y las reglas del juego dadas con la Constitución de 1978, donde aparece la monarquía parlamentaria ahora sometida a "refrendo permanente" por el gobierno de Pedro Sánchez rozándose los límites constitucionales y en medio de una pandemia.

Vox afirmó que "la lealtad de ciertos partidos está en entredicho, y se ha ido imponiendo un mensaje de comprensión a los dogmas del independentismo". Luego acusó a los socialistas de "preocuparse por su permanencia en el poder a cualquier coste" sentenciando que "el acoso a nuestro Rey no es más que la punta de lanza de un movimiento más profundo, complejo y peligroso", que pone en juego la democracia.

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