Torra se burla de la JEC pero dice que sí obedecerá al Síndic

El dirigente independentista presume de que "no dará ninguna orden" como le pide la Junta Electoral.

Esmeralda Ruiz

El presidente catalán, Quim Torra se burla por tercera vez del requerimiento de la Junta Electoral Central para que retire la simbología partidista de las fachadas de los edificios públicos. Tras conocer el informe de su Defensor del Pueblo que ha revelado que ya había advertido a Torra el pasado viernes, el dirigente separatista ha emitido un confuso comunicado para explicar que, por un lado, "más allá de su voluntad política, se seguirán las recomendaciones de la Sindicatura de Greuges, manteniendo un respeto total a la libertad de expresión" y por otro, que no piensa "dar ninguna orden tal y como ha exigido la Junta Electoral Central".

Es decir, que acabará retirando los lazos amarillos y esteladas tanto de la fachada de la Generalidad como de las consejerías y demás edificios públicos gestionados directamente por el Ejecutivo autonómico pero lo hará- será su discurso de defensa de cara a la calle- no acatando la orden expresa de la JEC sino de su propio Defensor del Pueblo que en realidad, carece de competencias para sancionar u obligar a cumplir sus dictámenes que no son vinculantes.

Una de las opciones a las que podría recurrir el presidente de la Generalidad es a la de sustituir los lazos amarillos por otros de color diferente, o bien retirar solo los lazos y mantener las pancartas de apoyo a los presos aferrándose a que los dos requerimientos de la JEC señalan únicamente las banderas esteladas y los lazos amarillos como simbología partidista. De cualquier forma, Torra ya estaría fuera de plazo ya que el segundo ultimátum del organismo electoral finalizaba este martes a las 14:33 horas que es cuando entró en registro. Este jueves se reúne la JEC para tomar una decisión.

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