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Podemos amenaza con "actuar por la vía de los hechos" tras sobrepasar el PSOE "varias líneas rojas"

La batalla interna se recrudece. La bancada socialista se cruza de brazos, negándose a aplaudir a Iglesias, haciendo ostentación del malestar.

Ketty Garat

Hay un antes y un después en las relaciones de la coalición después de que Podemos decidiera este jueves no apoyar la admisión a trámite de la Ley de Igualdad de Trato y no Discriminación que la vicepresidenta, Carmen Calvo, impuso a la ministra de Igualdad, Irene Montero.

Desde Unidas Podemos, el entorno del vicepresidente del Gobierno, Pablo Iglesias, asegura "se han atravesado muchas líneas rojas que no se habían traspasado hasta ahora". Fuentes de la formación confían en una futura conversación con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que aún no se ha producido, pero han amenazado con que, si no acepta la Ley Trans de Podemos, que el PSOE quiere diluir en la ley LGTBI, "actuaremos por la vía de los hechos".

La nueva OPA hostil está servida desde el momento en que Podemos no retrocede ni un milímetro y da por hecho que "Calvo va a perder la batalla de la transfobia" tras asumir que "ya no es la ministra de Igualdad". Una subida de tono en las palabras de los primeros espadas del Gobierno que, sin embargo, no llegará a mayores para la cúpula morada. "Todo es reconducible, el Gobierno de coalición va a seguir" pero por la fuerza, viene a decir el líder de Podemos poniendo el dedo en la llaga de Sánchez: "Él se cargó a Ciudadanos y ahora ya no tiene una mayoría alternativa".

El PSOE castiga a Iglesias sin aplausos

Reflexiones vertidas por dirigentes de Podemos en el patio del Congreso tras salir de un Hemiciclo en el que se evidenciaba el enorme malestar de la bancada socialista. Al término de sus preguntas en la sesión de control, Iglesias se ha sentado en su escaño recibiendo el aplauso de los diputados de Podemos pero no del PSOE, cuya bancada ha querido hacer ostentación del enfado interno negándose a aplaudir su intervención. La más evidente ha sido la vicepresidenta primera Carmen Calvo quien, de forma indisimulada, se cruzó de brazos sin aplaudir a Iglesias, sentado justo a su derecha.

Un cruce de brazos que también hizo de forma ostensible la portavoz del Ejecutivo, María Jesús Montero. El presidente Pedro Sánchez tampoco aplaudió a su número tres, a diferencia de Iglesias que aplaudió como siempre a Sánchez y Calvo. La consigna en forma de protesta sólo se rompió unos segundos por un despistado Santos Cerdán, hombre de confianza de Sánchez, situado detrás de Adriana Lastra, quien aplaudió unos segundos antes de interrumpir en seco el gesto al contemplar a sus hieráticos compañeros.

Una imagen devastadora para las relaciones de la coalición por la que le preguntaban a la vicepresidenta primera, Carmen Calvo: "Francamente y voy a ser absolutamente sincera. Yo estaba allí pendiente de las preguntas que me hacían y de contestar… y créame, se lo digo con total franqueza, no me di ni cuenta de esto porque las sesiones por parte de las derechas son tan duras... Lo digo con total franqueza… yo no he estado en eso pero… lo importante es que la capacidad de respuesta que tiene el Gobierno todos los miércoles en la cámara", decía una balbuceante vicepresidenta primera del Gobierno".

La displicencia y desdén" de Calvo con Montero

Las tensiones entre las dos facciones del Ejecutivo se han evidenciado también en los pasillos del Congreso de forma indisimulada. Con diferente intensidad, PSOE y Podemos han trasladado su malestar por las formas y por el fondo. Desde Moncloa, desairaban a sus socios asegurando que "el PSOE siempre ha apoyado todas las leyes de Igualdad. Luego las debatimos y ajustamos, pero las apoyamos". Los socialistas desvelan una conversación este martes por la tarde entre Carmen Calvo e Irene Montero en la que se constató que aún no están enviados los informes de Sanidad y Justicia necesarios para que Igualdad elabore su borrador definitivo y lo envíe al Consejo de Ministros. Pero los de Podemos atribuyen esas conversaciones al enfado de Montero porque se utilice a la secretaría de estado de relaciones con las Cortes, dependiente de Calvo, para hacer "un contrainforme sin precedentes" que "no se ha hecho jamás".

Los morados hablan de una animadversión personal entre Calvo y Montero porque Calvo "no asume que ya no es la ministra de Igualdad". Niegan que se intentara convencer a los socios de gobierno como ERC y Mas País de votar en contra del proyecto de Ley de Igualdad de Trato para que decayera la iniciativa pero sí admiten que "hubo llamadas para preguntar cómo lo veían y recordarles nuestra posición".

Los de Iglesias no dan señales de agachar la cabeza y sienten la necesidad de defenderse porque "se ha incumplido el acuerdo programático" cuyas leyes deben ser presentadas conjuntamente con la firma de ambos socios y se preguntan: "¿Qué habría pasado si Iglesias presentara una Ley de Defensa sin consultar a Margarita Robles?". Pero también denuncian que los puestos de mando tratan con "displicencia y desdén" los borradores de Igualdad que, según ellos, han recibido el aval de prestigiosos juristas mientras en el PSOE achacan la trifulca interna a su necesidad de ejercer de "pepito grillo" para ganar visibilidad.

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