El agujero negro de las plantillas de Policía y Guardia Civil: más de 22.000 puestos vacantes

Lérida, Gerona y Guipúzcoa tienen el mayor déficit de personal en el Instituto Armado. Álava, La Coruña o Sevilla en la Policía Nacional.

J. Arias Borque

La falta de personal en las Fuerzas de Seguridad se está convirtiendo en un mal endémico. La crisis económica de finales de la primera década del siglo XXI provocó que el Gobierno optase por no afrontar las tasas de reposición para sustituir a aquellos efectivos que salían por llegar a la edad de jubilación o porque buscaban otros futuros profesionales. El lastre sigue presente todavía en ambos cuerpos, que funcionan con sus plantillas bastante mermadas.

Los últimos datos hechos públicos esta misma semana por el Gobierno –en una respuesta parlamentaria al PP en el Congreso de los Diputados– y actualizados al pasado 31 de octubre de 2020 cifran en más de 22.000 el número de efectivos que se necesitarían entre ambos cuerpos para completar sus respectivos catálogos de puestos de trabajo. En estos momentos, la situación es ligeramente más acuciante en la Policía Nacional que en la Guardia Civil.

La Policía Nacional solo tiene cubierto el 85,49 por ciento de su catálogo de puestos de trabajo, que está compuesto por 81.939 plazas, de las que 78.116 son de personal en activo y 3.823 de personal en segunda actividad con destino. En total, el número de vacantes es de 11.888, y eso que en las cifras facilitadas por el Gobierno sobre efectivos disponibles se incluyen también a los 3.002 agentes que se están en su periodo prácticas tras haber salido de la academia.

La situación más precaria se encuentra en Álava, La Coruña y Sevilla, donde la falta de personal es bastante importante. En la provincia vasca debería haber un total de 329 agentes de la Policía Nacional, pero tan solo hay destinados 230. Es decir, solo está cubierto el 69,90 por ciento, quedando pendiente de cubrir prácticamente uno de cada cuatro puestos de trabajo del catálogo policial.

En Sevilla deberían estar destinados 3.910 agentes activos y 524 puestos de segunda actividad, pero solo están cubiertos 2.864 puestos de agentes activos, que son apoyados por 58 policías en prácticas. De este modo, tampoco se llega al 70 por ciento de los puestos del catálogo cubierto, como también sucede en La Coruña, donde debería haber 1.970 agentes activos y 182 puestos de segunda actividad, pero solo hay 1.436 agentes activos y 56 de prácticas.

Muy diferentes es la situación en otras provincias como Castellón, Orense o Teruel, donde el número de efectivos disponibles supera el 100 por ciento de lo que marca el catálogo de puestos de trabajo. Esto se debe a que hay muy pocas vacantes pendientes de cubrir y ese número es menor que el de agentes en prácticas que se encuentran en ese momento en la provincia.

En Castellón, el catálogo indica que debe haber 463. En estos momentos hay 460 agentes en plantilla, a los que hay que sumar 18 policías en prácticas, por lo que los efectivos disponibles ascienden a 478. En Orense, el catálogo fija 252 puestos, pero hay 258 agentes activos y 10 policías en prácticas, elevando el número de efectivos disponibles a 268. En Teruel hay 121 puestos activos, de los que están cubiertos 120, además de 10 policías en prácticas, lo que eleva el número de efectivos disponibles a 130.

La Guardia Civil tiene cubierto el 88,94 por ciento de su catálogo de puestos de trabajo, que está compuesto por 89.466 plazas, de las que 85.848 son de personal en activo y 3.618 de personal en la reserva con destino. En total, el número de vacantes es de 9.894, y eso que en las cifras facilitadas por el Gobierno sobre efectivos disponibles se incluyen también a los 2.214 agentes que se están en su periodo prácticas tras haber salido de la academia.

Los auténticos agujeros negros en cuanto a plantilla se refiere se encuentran en las provincias de Guipúzcoa, Lérida y Gerona, las tres con un amplio respaldo social al independentismo más radical y violento. En la provincia vasca deberían estar cubierto 1.066 puestos activos y 16 de reserva ocupado, pero tan sólo hay cubierto 773 de activos y 5 de la reserva, dejando de este modo el número de efectivos disponibles en 778. Tan solo está cubierto el 71,90 por ciento del catálogo de puestos de trabajo.

En Lérida, debería haber 528 puestos de agentes activos y 9 de la reserva, pero la realidad es que solo hay 373 agentes activos y 7 en la reserva, apoyados por 11 agentes en prácticas. De este modo, solo hay 391 efectivos disponibles, estando cubierto solo el 72,81 por ciento de los puestos del catálogo. En Gerona, debería haber 625 puestos cubiertos entre activos y reserva, pero solo hay 469, incluyendo 36 agentes en prácticas, lo que hace que solo esté cubierta el 75,04 por ciento de la plantilla.

La cara opuesta en el Instituto Armado se encuentra en las provincias de Alicante, Castellón y Cáceres, donde gracias al impulso que da la presencia de agentes en prácticas –en el caso de Alicante hay casi un centenar– el número de efectivos disponibles sitúa en cifras dementre el 93 y el 94 por ciento la plantilla que está cubierta.

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