La Audiencia Provincial de Madrid confirma que Calvente no acosó sexualmente a la abogada de Podemos, Marta Flor

En un auto, al que ha tenido acceso LD, la Audiencia ratifica el archivo del Juzgado de Instrucción nº 32 sin practicar nuevas diligencias.

Miguel Ángel Pérez

La Audiencia Provincial de Madrid ha confirmado que el exletrado de Podemos, José Manuel Calvente, no acosó sexualmente a la abogada de la formación morada, Marta Flor Núñez.

En un auto, al que ha tenido acceso Libertad Digital, la Audiencia Provincial ratifica el archivo de la querella presentada por Flor contra Calvente por presunto acoso sexual, laboral, hostigamiento, coacciones y lesiones. La causa fue archivada en primera instancia el pasado mes de julio por la titular del Juzgado de Instrucción nº 32 de Madrid, Rosa María Freire.

Según el auto, "partiendo del relato de hechos que se realiza en el escrito de querella, que se ratificó ante la juez instructora donde, como se ha recogido, mantuvo en esencia el contenido de la misma, la declaración del querellado, los contenidos completos de las conversaciones mantenidas entre ambos vía WhatsApp y emails y demás documentos obrantes en la causa, debe compartirse, como se ha dicho, el sobreseimiento provisional acordado por la juez a quo, al no haberse acreditado indiciariamente la comisión de ninguno de los delitos imputados".

En un comunicado, José Manuel Calvente destaca que tanto el Juzgado de Instrucción como la Audiencia Provincial de Madrid "han llegado a la conclusión de que no se ha acreditado la comisión de los delitos que mi excompañera en el Equipo Legal de Podemos me imputó en su querella, partiendo únicamente de nuestras manifestaciones, del escrito de querella, de mi escrito de alegaciones y de los mensajes completos que aporté al Juzgado, y por ello han considerado innecesaria la práctica de declaraciones testificales que había solicitado la querellante".

"Es decir", añade Calvente, "que solo escuchando a la querellante, escuchando al querellado y a la vista de los mensajes intercambiados han llegado a la conclusión de que no había indicios de un acto de acoso como pretendía la querellante aportando mensajes fuera de contexto y dándoles un sentido que no era el real. Porque lo cierto es que, tal y como afirma la Audiencia Provincial, mi excompañera de trabajo aportó, para justificar su querella, mensajes sesgados y fuera de contexto, para intentar demostrar el falso acoso".

Podemos, el "responsable"

En su comunicado, Calvente recuerda que hace ya un año que Podemos "tomó la decisión de prescindir de mis servicios profesionales, urdiendo maliciosamente un despido disciplinario amparándose en un inexistente acoso sexual y laboral a mi excompañera de trabajo Marta Flor, una acusación totalmente falsa. Sin embargo, el pasado mes de octubre Podemos reconoció ante el Juzgado Social que mi despido era improcedente, al ser consciente, tras el auto de sobreseimiento de la querella acordada por el Juzgado de Instrucción 32 de Madrid, de la falsedad de las acusaciones de Marta Flor".

"A pesar de la campaña difamatoria emprendida por Podemos en diciembre de 2019", continúa, "defendí mi inocencia desde el primer día y, como abogado que cree en el Estado de derecho, he confiado en todo momento en la Justicia y en los grandes profesionales que la imparten".

"La querella formaba parte del grave proceso de hostigamiento y represalia personal y laboral que sufrí a lo largo del año 2019 por haber cuestionado, investigado y denunciado hechos presuntamente delictivos cometidos por algunos miembros de la dirección de Podemos y que actualmente están siendo objeto de investigación penal", apunta el exletrado de la formación morada.

Pablo Iglesias "mintió" para "lincharme"

Calvente destaca también que los hechos falsos objeto de la querella "han sido utilizados por Podemos y algunos de sus líderes, como Pablo Iglesias, para intimidarme, desprestigiarme, difamarme, lincharme personal y profesionalmente ante la opinión pública y purgarme dentro del partido simplemente por haber dicho "no" a ciertas actuaciones presuntamente ilícitas".

"Pablo Iglesias mintió vilmente ante todos los medios de comunicación el día 6 de diciembre de 2019 cuando presentó mi despido como un caso de acoso sexual, a sabiendas de que no existía ni una sola prueba de que yo hubiera cometido un acto de acoso contra mi excompañera. Pablo Iglesias, maliciosamente, aceptó el falso relato que le habían preparado sus compañeros y se lanzó a difamarme públicamente. Esa es la credibilidad que ofrece el Secretario General de Podemos y Vicepresidente del Gobierno de España. Ninguna. Ni en esto ni en nada".

"Por último, Podemos ha querido utilizar también esta querella para deslegitimar mi declaración testifical ante el Juzgado Central de Instrucción 6 de la Audiencia Nacional, caso Dina, y ante el Juzgado de Instrucción 42 de Madrid, caso Neurona", concluye.

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