Directorio de las malas compañías del separatismo catalán: exterroristas, ultras y xenófobos

Exdirigentes de Terra Lliure, partidos fascistas europeos y la ultraderecha catalana, compañeros de viaje del procés.

Pablo Planas (Barcelona)

La última bronca entre ERC y Junts per Catalunya (JxCat) alude a la participación de un dirigente de la formación de Puigdemont en una reunión con partidos y entidades separatistas en la que estaban presentes dos grupos xenófobos. El propósito del encuentro telemático era explorar las posibilidades de una alianza electoral que cubriera a varios partidos menores bajo el paraguas de JxCat. ERC aprovechó la presencia del Front Nacional de Catalunya y Força Catalunya para cargar contra Josep Costa, dirigente de JxCat y vicepresidente del Parlament, el representante del partido de Puigdemont en la cita.

La primera reacción de JxCat fue desautorizar a Costa, quien a su vez pidió perdón y dijo participó en el encuentro sin saber que también estaban convocados los dos partidos xenófobos. Sin embargo, el hecho de que ERC pidiera la dimisión de Costa modificó los planteamientos iniciales de JxCat, que pasó a ejercer una defensa cerrada de su dirigente.

Al tiempo, el líder de Força Catalunya, Santiago Espot (el delator lingüístico que organizó las pitada al Rey y el Himno Nacional en las finales de la Copa disputadas por el F. C. Barcelona) salía al paso de las acusaciones y reparos de ERC con una colección de fotos en las que él compartía escenario con dirigentes de la formación republicana como Joan Tardà, Pere Aragonès o Alfred Bosch. Y lo cierto es que Espot ha sido un personaje avalado por las corrientes centrales del separatismo, uno de esos activistas como la monja argentina Lucía Caram, el empresario Joan Canadell o el cantante Lluís Llach que el separatismo ha exhibido para dar cuenta de la supuesta transversalidad del procés.

Sólo la cercanía de las elecciones y las apretadas predicciones de las encuestas explican la piel fina exhibida por ERC, partido cuyos dirigentes no han tenido reparo alguno en exhibirse con formaciones europeas xenófobas y populistas, con exterroristas de Terra Lliure o con miembros de Estat Català, el partido fundado por Francesc Macià de corte fascista. Tampoco los convergentes han hecho ascos a estos apoyos.

La "internacional" separatista

En el plano internacional, el proceso separatista ha tenido escasos apoyos y todos ellos de corte ultra. Han sido la Liga Norte italiana, los Auténticos Finlandeses y el Vlaams Belang flamenco los principales miembros de la "internacional" procesista. Fue Artur Mas en 2014 el primero en no dudar a la hora de retratarse con esa clase de compañías. Presidía la Generalidad cuando recibió con todos los honores al número dos de la Liga Norte, Roberto Maroni.

Tampoco tuvo reparos Raül Romeva, dirigente de ERC y en calidad de consejero de "Exteriores" de la Generalidad, en aceptar una invitación de los Auténticos Finlandeses, una formación ultra que le llamó a explicar el proceso en el parlamento finés. La factoría de bulos de la Generalidad aseguró que se trataba de una invitación oficial del Gobierno de aquel país, cosa que tuvo que desmentir la embajada en Madrid en los siguientes términos: "Con motivo de las noticias equivocadas publicadas en relación a este viaje, la Embajada de Finlandia en Madrid subraya que Raúl Romeva, miembro del gobierno de la comunidad autónoma de Cataluña, no ha sido invitado a Finlandia por las autoridades finlandesas. En el transcurso de su viaje va al parlamento por iniciativa de algunos parlamentarios. Ni el gobierno de Finlandia, ni el parlamento, ni ninguna otra autoridad finlandesa es su anfitrión".

La presencia de los citados partidos xenófobos europeos ha sido una constante en la celebración de las grandes "diadas" del separatismo en el momento de mayor auge del proceso.

Los fascistas históricos

Otro independentista sin complejos a la hora de reivindicar personajes siniestros ha sido el último presidente de la Generalidad, Quim Torra, quien aprovechó su cargo para dar más relieve a los homenajes del separatismo a los hermanos Badía, Josep y Miquel, el capitán Collons que llegó a estar al frente del orden público en Cataluña durante la Segunda República, y Daniel Cardona, fundador de Nosaltres Sols. El entonces presidente regional llegó a reivindicar las teorías racistas de esa formación y de Estat Català, lo que le reportó la encendida felicitación y el sincero agradecimiento del Moviment Identitari Català, formación declaradamente fascista y que se reivindica como heredera de las anteriores.

Exterroristas de ETA y Terra Lliure

Ni Torra, ni Mas, ni Puigdemont, así como los principales dirigentes de ERC con el pacifista Junqueras al frente, han tenido reparos tampoco en retratarse con individuos como Arnaldo Otegi, Carles Sastre y Fredi Bentanachs. Sastre, que fue definido en TV3 como un "gran reserva" del independentismo, cumplió condena por adosar una bomba en el pecho del empresario José María Bultó. Ahora dirige el principal sindicato separatista, mayoritario en la Generalidad, y es paseado sin problemas en todos los actos conjuntos del independentismo, igual que Fredi Bentanachs, uno de los fundadores de Terra Lliure que reconoce con orgullo que fue instruido por ETA y cometió atentados en su nombre.

Tras pasar cuatro años en la cárcel en los ochenta, Bentanachs trató de labrarse una carrera política en Estat Català y ha coqueteado con la CUP. Ahora pasa por ser uno de los líderes de los Comités de Defensa de la República (CDR) y en calidad de tal boicotea actos constitucionalistas, homenajes a Cervantes en la Universidad de Barcelona o amenaza a dirigentes de partidos no nacionalistas. También es un clásico en las fotos "históricas" del proceso y llegó a ser recibido con honores por Puigdemont en su mansión de Waterloo y tratado por el prófugo como un héroe del proceso junto a Sastre.

Gonzalo Boye, letrado de Puigdemont y Torra, es otro de esos personajes con pasado vinculado al terrorismo. De nacionalidad chilena, el actual abogado fue condenado por su participación en el secuestro del empresario Emiliano Revilla.

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