Juan Carlos I quiere volver a España por Navidad, pero se topa con la reticencia de Zarzuela

El rey emérito dice que nunca materializará su retorno sin el visto bueno de la Casa del Rey y el Ejecutivo.

Libertad Digital

Juan Carlos I ha comunicado a su entorno que desea volver a España por Navidad, con la intención de pasar unos días en el Palacio Real. La Casa del Rey, según informa El Mundo, se muestra reticente a que el rey emérito regrese a Zarzuela y está analizando la situación.

El anterior Jefe del Estado lleva diciendo a sus allegados que desea volver a España casi desde que se fue a Emiratos Árabes a principios de agosto, marcha motivada por sus negocios opacos. Juan Carlos pretende acometer el retorno a España cuando se den las circunstancias adecuadas, de ahí que nunca materializará su deseo "sin el visto bueno de La Zarzuela y el Ejecutivo". De producirse esto, haría un planteamiento oficial.

Hace unas semanas, poco antes de que Antiblanqueo remitiera a la Fiscalía su última alerta, en la que denuncia que el emérito oculta fondos en la isla de Jersey y que ha llevado a cabo movimientos de forma muy reciente, Juan Carlos había comunicado a la Casa del Rey que estaba totalmente "decidido" a volver para pasar unos días en Madrid coincidiendo con la Navidad.

Sin embargo, el informe del Sepblac (Servicio Ejecutivo de la Comisión de Prevención del Blanqueo de Capitales e Infracciones Monetarias), dependiente del Ministerio de Economía, trastocó sus planes. La Fiscalía General del Estado anunció que abría nuevas diligencias contra el anterior Jefe del Estado y, además, el diario de Unidad Editorial desveló que afectaban a la tenencia de fondos no declarados en las Islas del Canal de la Mancha a través de un trust cuyo origen se remonta a la década de los noventa. El rey emérito se mostró molesto por la filtración de una información por parte del Ministerio Público que considera falsa.

Ahora, Juan Carlos I está estudiando con sus asesores la posibilidad de regularizar los fondos recibidos durante los últimos años por parte del empresario mexicano Allen Sanginés-Krause y que gestó utilizando como testaferro a un coronel del Ejército del Aire.

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