El Gobierno desprecia los "reproches estériles" a su pacto con Bildu y presume de derrotar a ETA

Montero admite un encuentro con Bildu y rechaza las críticas porque "fue un gobierno socialista quien derrotó a ETA hace 10 años".

Ketty Garat

Pelillos a la mar, el Gobierno escurre el bulto de la polémica del pacto con Bildu, evita responder a los "reproches estériles" de los barones a quienes el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, calificó este lunes de "desleales" en Ferraz y rechaza los reproches a este ejecutivo porque "fue un gobierno socialista quien derrotó a ETA".

Son los argumentos desplegados este martes por la portavoz del Ejecutivo, María Jesús Montero, quien desplegó una estrategia contra la "irresponsabilidad de la derecha de PP y Vox" por no querer participar de los Presupuestos de reconstrucción y estar inmersos "en el regate corto y el desgaste contra el Ejecutivo".

Montero se mostró inusualmente cautelosa con las preguntas relacionadas por las críticas de los barones socialistas como el extremeño, Guillermo Fernández Vara, y el manchego, Emiliano García Page, porque "no es el lugar desde la mesa del Consejo de Ministros" desde la que atizó a las fuerzas de centro derecha por "buscar excusas para no apoyar las cuentas públicas".

Y se limitó a calificar de "reproches estériles" a todos aquellos que pretenden acusar al Gobierno de "resucitar a aquella organización". "ETA fue derrotada por la democracia hace ya diez años y pretender que que Bildu vote este Presupuesto supone algún tipo de reproche a este Gobierno me parece absolutamente estéril". Un punto en el que despreció las críticas al presumir de que "fue durante el periodo de presidencia de un gobierno socialista cuando la democracia de este país fue capaz de derrotar a ETA". Sobre la política de presos, Montero echó balones fuera porque "son las Juntas de Tratamiento las que determinan la situación de cada preso en nuestro país".

La ministra portavoz admitió haberse reunido en una conversación con Bildu y aseguró que "en las conversaciones que yo he tenido con Bildu que ha sido una sola reunión ha sido sólo y exclusivamente en relación a los números y las cuentas públicas. No ha habido ninguna otra cuestión". Y aclaró que "todavía no hemos acordado ninguna enmienda que pudiera ser aceptada" por el Gobierno.

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