El tirano Sánchez toma represalias contra Madrid para vengarse de Ayuso: "En España solo manda él"

Sánchez se pilla un cabreo de aúpa porque los jueces no le dan la razón y le sale el tirano que lleva dentro lanzando artillería contra Madrid.

Pilar Díez

El Mundo

"Sánchez presiona para declarar el estado de alarma en Madrid tras el varapalo judicial". El dictadorzuelo se pasa a los jueces por el arco del triunfo. Quiere someter a Madrid como sea. Dice Rosell que el bofetón judicial se veía venir. "No se puede gestionar una pandemia desde la arbitrariedad, el frentismo y la soberbia". "Solo las dictaduras se ahorran la legalidad del procedimiento y justifican cualquier medio". Pues lo que es España en estos momentos, ya lo venimos denunciando desde hace tiempo.

"Pero Sánchez dio por vencido al virus, se inhibió trasladando toda responsabilidad a las autonomías y a la vuelta del verano fijó en Díaz Ayuso su objetivo político". Quiere tomar Madrid por la fuerza y nada le detendrá.

"No de otro modo cabe entender que Illa virase bruscamente de criterio sanitario en un par de días para endurecer su diagnóstico —cuando Madrid ya había empezado a ofrecer datos positivos como resultado de su propio plan de restricciones selectivas— e imponer la intervención integral sirviéndose de una norma" ilegal. "A la sucesión de negligencias respecto de la obligatoriedad de las mascarillas o la chapucera compra de material, el ministro suma un fracaso judicial que lo deja en una posición insostenible". Con lo educadito que parecía, menuda víbora.

"Madrid ha sido el escenario de una lucha política, no sanitaria. Hizo bien Ayuso en defender en los tribunales los intereses de los madrileños frente al atropello jurídico con el que Moncloa desmintió aquella lealtad institucional cacareada en la cumbre de las banderas". "Sánchez no ha comprendido que esto no es una guerra por sometimiento y ha cedido a la tentación de tomar represalias mediante un abusivo estado de alarma ad hoc, que contradice todo propósito de unidad y lealtad: más parece una reacción de orgullo herido. Los ciudadanos pagarán las consecuencias de una cacicada mayor". Sánchez quiere a Madrid sometida, arruinada y asustada. Y no le vale otra cosa. Un asedio literal.

Rafa Latorre mete el dedo en el ojo de Sánchez para cabrearle aún más. "El Gobierno ha naufragado en el ridículo precisamente por su ansia insatisfecha de conquistar la capital. La nomenclatura de Sánchez no actuó movida por una pretensión sanitaria sino con el único afán de humillar a la presidenta Díaz Ayuso y para ello, tal y como ha ratificado el TSJM, no dudó en retorcer la ley. La campaña contra Ayuso ha sobrepasado cualquier dique moral y lo ha anegado todo de barbarie, con la complicidad del increíble Aguado menguante". Y con la del PP, puesto que "buena parte de las insidiosas murmuraciones contra Ayuso, que se escondían tras fuentes anónimas en las crónicas políticas, salieron de allí. Se susurró toda una sintomatología que aconsejaba retiro, balneario y sustituta". El PP se merece que el pistolero Sánchez se salga con la suya y le arrebate Madrid. Lo malo es que Madrid no se lo merece.

Otro editorial, Rosell está hoy desatado, dice que "Iglesias es un peligro para la democracia". "No se puede restar importancia a la arremetida de Iglesias contra el juez del caso Dina, que ha sufrido amenazas de los podemitas" después de que el matón del moño amenazara al Supremo. "Hay que decirlo claro. Iglesias se ha convertido en un peligro para el correcto funcionamiento del sistema y para la democracia No puede mirar el Gobierno para otro lado, comprometido en su conjunto por las sospechas de posibles delitos y los ataques de Iglesias a los poderes del Estado". ¿El gobierno? Pero si el Gobierno es su compinche.

Federico Jiménez Losantos dice que "sociatas y comunistas presumen de tener en el bolsillo a la Fiscalía y al Supremo. Veremos. Pero la idiotizada Oposición aún no ha pedido la destitución de la cómplice de Iglesias, su ministra de Igualdad, que, según declaró llorando ese Calvente al que Iglesias atribuyó en público un falso 'acoso sexual y laboral', decidió, con Iglesias, Mayoral y del Olmo, poner las denuncias falsas. Y ambas con agravante de género, laguna en que anadea Irene Montero".

El País

"Sánchez convoca un Consejo de Ministros extraordinario para decretar el estado de alarma en Madrid". El editorial pone a caldo a los jueces que han osado llevar la contraria a Sánchez. La justicia, dice "ha avalado confinamientos selectivos en lugares". "Hasta llegar a Madrid", dice. "En el caso de esta comunidad, que rechazó el citado acuerdo con Sanidad pese a haberlo buscado y apalabrado la víspera, según informó su vicepresidente", el embustero traidor Aguado. Y empuja a Sánchez a dar un golpe de Estado en Madrid. "Es la política la que debe resolver lo que se ha estancado en los tribunales. No mediante una dimisión del ministro, como se apresuró a pedir el PP en uno de los gestos hiperbólicos que caracterizan su forma de hacer oposición". Pero si es lo único sensato que ha pedido el PP en mucho tiempo. Es más, dimitir es poco, debería ir a la cárcel como responsable de la muerte de más de 50.000 personas por su incompetencia.

"Urge tender puentes, urge la política y urgen medidas eficaces. Lo mejor es que sean pactadas. Pero si la Comunidad de Madrid permanece enrocada en el obstruccionismo mostrado en las últimas semanas, el Gobierno tiene motivo para considerar la aplicación del estado de alarma en el interés de la salud de los ciudadanos. No hay tiempo que perder". A ver, tanto Sánchez como a sus voceros les importa una higa la salud de los ciudadanos. Quieren tomar Madrid y tienen prisa. Porque el PSOE puede ir olvidándose de ganar en la comunidad por métodos democráticos.

El periódico sanchista ya ni disimula su desprecio a la justicia, ni en el caso de Madrid ni en el de Iglesias. Primero organiza la defensa de Iglesias buscando los fallos en el escrito del juez. Y luego editorializa. La probable imputación de Iglesias "supone una fuerte sacudida en el tablero político español procedente de los tribunales. Resulta difícil hallar en Europa países en los que los asuntos judiciales tengan tanta relevancia en la vida política". La justicia es lo único que nos queda para salvar la democracia de la dictadura sanchista. Y por cierto, no está de más recordar que el primero en utilizar la justicia fue Iglesias, que fue quien puso una denuncia falsa.

"El Supremo tendrá ahora que pronunciarse y tendrá que hacerlo en un clima marcado por la creciente politización de la justicia. Es necesario que la política garantice una escrupulosa sustancia y apariencia de imparcialidad para devolver a los ciudadanos confianza en la justicia". El miserable panfleto oficial de la dictadura ni menciona los ataques al juez García Castellón por parte de la horda podemita.

ABC

"El Gobierno se prepara para aplicar el estado de alarma en Madrid". Dice el editorial que el cabreo de Sánchez es sideral. "Muy mal debió sentarle ayer al presidente del Gobierno la decisión del Tribunal Superior de Justicia de Madrid. Su airada reacción ultimando para hoy una reunión extraordinaria del Consejo de Ministros sin darse por aludido por el auto judicial, y con el único objetivo de imponer por decreto el estado de alarma exclusivamente en Madrid, sin diálogo ninguno y sin que ni siquiera la comunidad autónoma lo haya solicitado, demuestra el talante autoritario con el que se maneja".

Sánchez perdió ayer los nervios y "se retrató a sí mismo en su intolerancia, su concepto abusivo del poder, y su soberbia para mantener un nuevo pulso desde La Moncloa al poder judicial". A Sánchez le importa un pito la pandemia, la salud. Se trata de otro "gesto de egolatría para tratar de demostrar que en España solo manda él".

"La Moncloa no ha podido resistir que los jueces diesen la razón jurídica, y también un balón de oxígeno político, a la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso". Y ha decidido castigar a Madrid. "La conclusión de esta amenaza lanzada con nocturnidad beligerante es que a Sánchez le pueden las ansias en su pulso de poder con Madrid". Derrocar al gobierno legítimo para conquistar por la fuerza lo que no logra en las urnas.

Carlos Herrera comenta la salvaje campaña contra el juez que ha puesto pie en pared contra el delincuente Iglesias. "Le ha valido la consuetudinaria reacción de la tropa de asalto podemita en redes sociales. Las amenazas de muerte se han multiplicado: las brigadas de respuesta rápida, al estilo cubano, deciden acosar al juez que ha osado investigar a su macho alfa. Luego son unos mierdas que apenas pasan del griterío, pero multiplicados por cientos crean cierta sensación de agobio (…) Los seguidores de Iglesias se arrebatan en torno a su líder y sacan las facas en defensa ", de su amo y señor. Dan verdadero asco.

La Razón

"Sánchez ultima el estado de alarma en Madrid en su pulso a Ayuso". Carmen Morodo, conocida antiayusista y prosanchista, dice que "las lecturas más superficiales atribuyen una victoria política a Isabel Díaz Ayuso sobre Salvador Illa aunque el partido aún no ha terminado". Otra a la que le ha sentado como un tiro el auto del TSJM. Es lo que tiene estar todo el día sentada al lado de Ferreras.

El editorial, por el contrario, dice que la desabrida reacción del Ejecutivo "ante el revés judicial, responde a la campaña de acoso, de raíz meramente partidista, emprendida contra Ayuso". "Que sin intentar ningún dialogo se prepare un decreto de estado de alarma dice mucho de la soberbia de un presidente de gobierno capaz de tomar como rehenes a los ciudadanos de una comunidad" para salirse con la suya sí o sí. Menudo impresentable chulo macarra. "Estamos ante un hecho insólito, que demuestra que para Pedro Sánchez es lícito discriminar a los españoles según el sentido de su voto". E insta a Sánchez a llegar a un acuerdo antes de castigar a los madrileños, es su "última oportunidad para rectificar su deplorable actitud con Madrid". El PSOE pagará caro este asedio. No volverá a ganar en Madrid en su puñetera vida. Ayuso, convoca elecciones.

Marhuenda echa sal en la herida de Sánchez. "Estrepitosa derrota del Gobierno", chincha. Illa y Simón han pisoteado los derechos de los ciudadanos "en su pulso contra Madrid". "La alternativa no debería ser la chulería inaceptable de imponer un estado de alarma innecesario" y amedrentar a los madrileños enviándoles el ejército para someterlos. "Ni podemos ni debemos asumir que un gobierno pueda limitar caprichosamente nuestros derechos". Hay que salir a la calle, y que Sánchez ordene a la policía disparar contra los ciudadanos, a ver qué dice Europa.

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