Cayetana y Ciudadanos, ¿un amor imposible?

La ex portavoz del PP confesó haber votado a Ciudadanos y estuvo cerca de ser su candidata madrileña en 2015.

Mariano Alonso

Poco han tardado algunos dirigentes de Ciudadanos en piropear políticamente a Cayetana Álvarez de Toledo apenas cuarenta y ocho horas después de que Pablo Casado la destituyera como portavoz parlamentaria del PP.

El vicepresidente de Castilla y León, Francisco Igea o el eurodiputado y ex dirigente del PP, José Ramón Bauzá, parecen no hacerle ascos a la posibilidad de que la aún diputada popular (preguntada el pasado lunes, en su discurso de despedida en el que arremetió duramente contra el líder del PP, dijo que estaba meditando su futuro) recalase en las filas naranjas.

En realidad, esa hipótesis es algo que estuvo muy cerca de materializarse hace ya un lustro, cuando el partido entonces liderado por Albert Rivera daba su salto a toda España tras haberse consolidado como una fuerza referente del constitucionalismo en Cataluña.

Entonces, como confirma en su reciente libro "¡Vamos?" el que fuera portavoz de Ciudadanos en el Parlamento de Baleares, Xavier Pericay, Álvarez de Toledo estuvo muy cerca de ser la candidata naranja a la Comunidad de Madrid.

Era, relata Pericay, un ofrecimiento de Rivera que se truncó por razones ajenas a la política: "La oferta provenía del propio presidente del partido, por lo que puede decirse que era seria. Tan seria como Cayetana, que la había rechazado por no tener que enfrentarse electoralmente al Partido Popular de Esperanza Aguirre, al que todavía estaba afiliada. Aun así, y ante la insistencia del propio Albert, se había mostrado abierta a considerar otras formas de colaboración. Aquello, sin embargo, no había tenido continuidad. Al parecer, alguien había reparado en la participación del marido de Cayetana en la salida a Bolsa de Bankia, y aunque no pesara sobre él acusación ninguna de corrupción, ello había bastado para truncar la operación".

"¿Qué me separa a mí de Arrimadas?"

Como explica Pericay, aún estaba afiliada al PP, del que había sido diputada entre 2008 y 2015 e incluso miembro de la dirección del grupo parlamentario, cuando lo comandaba Soraya Sáenz de Santamaría. Álvarez de Toledo comenzó su andadura política antes incluso, como jefa de gabinete del entonces Secretario General del PP, Ángel Acebes, después de una exitosa carrera en los medios de comunicación.

Con motivo de su debut como portavoz del PP hace ahora justo un año, en un pleno extraordinario de agosto sobre la crisis migratoria del barco Open Arms, que coincidió también con el primer debate como portavoz de Ciudadanos de Inés Arrimadas, el debate sobre su figura se suscitó en el seno del partido naranja, donde en privado ya aparecían ‘cayetanistas’, aunque otros preferían el estilo más directo y menos retórico de la que hoy es líder del partido.

Fue precisamente en ese mes de agosto de ahora hace un año cuando Cayetana Álvarez de Toledo le confesó al periodista Mariano Calleja, en una entrevista en ABC, que había "votado" a Ciudadanos. "Yo llevo tiempo defendiendo una reagrupación del espacio de la razón. ¿Qué me separa a mí de Inés Arrimadas? ¿Y de Juan Carlos Girauta? Todos tenemos estilos distintos. Y seguro que opinamos diferente en algunos asuntos. También dentro del PP hay sensibilidades distintas. Pero es mucho más lo que nos une que lo que nos distingue. La cercanía entre PP y Ciudadanos es evidente: se refleja ya en los pactos de gobierno y en la acción política. Y yo creo que se irá acentuando. No hay suficientes diferencias entre Ciudadanos y PP para justificar la fragmentación que se ha producido" argumentó entonces.

Hoy uno de esos dirigentes que citaba, Girauta, ya no forma parte de Ciudadanos tras protagonizar una abrupta baja como militante durante el pasado confinamiento por no estar de acuerdo con la línea de Arrimadas de pactar con el Gobierno las prórrogas del estado de alarma y la desescalada. Álvarez de Toledo ya no forma parte de la cúpula del PP, pero sí de su grupo parlamentario como diputada por Barcelona. El tiempo dirá si prosigue, y dónde, su carrera política.

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