El golpista Forn carga contra el arzobispo Omella y le reprocha que no visite a los separatistas presos

El independentismo posconvergente prosigue el señalamiento contra el cardenal por su equidistancia con el proceso rupturista.

Pablo Planas

El que fuera consejero de Interior durante el golpe de Estado separatista, Joaquim Forn, ha arremetido contra el arzobispo de Barcelona y presidente de la Conferencia Episcopal, el cardenal Juan José Omella. En una carta publicada por La Vanguardia y en respuesta a un artículo que censuraba la actitud nacionalista con Omella, Forn acusa al arzobispo de no haber visitado a los golpistas presos en la cárcel a pesar de la petición expresa que le realizó él mismo.

Forn ya había contado el episodio en un libro titulado "Entre togas y rejas", pero lo vuelve a sacar a colación para acusar al arzobispo de "renuncia y no cumplimiento de los deberes de pastor".

Tras las cartas de Puigdemont y Torra contra Omella de la semana pasada, Josep Maria Carbonell, exdirigente socialista y decano de la facultad de Comunicación y Relaciones Internacionales de la Universidad Ramon Llull (de la Iglesia) escribió un artículo en La Vanguardia en el que censuraba el propósito de los antes citados Torra y Puigdemont y el líder de ERC, Oriol Junqueras, de que la Iglesia en Cataluña abrace la causa del independentismo.

"Pujol era más democristiano que los de Unió Democràtica, pero él sabía que si su coalición quería ser la piedra angular de Catalunya había que abrirse a otros sectores políticos y sociales del país. Mas, fiel discípulo de Pujol, siguió su camino. Puigdemont y Torra lo han hecho, pero esta vez con una visión mucho más instrumental: la Iglesia catalana tiene que convertirse en la Iglesia para la independencia. Y si eso significaba que se debe partir por la mitad –como el país–, pues que se parta" escribía Carbonell en un artículo publicado el pasado 29 de julio.

Forn replica con la reivindicación del documento "Raíces cristianas de Cataluña", un texto del año 1985 en el que los obispos catalanes de entonces reivindicaban el amor a Cataluña "como parte y forma del amor al prójimo". También cita el funeral por las víctimas del atentado islamista del 17 de agosto de 2017 tan criticado por Puigdemont y asegura que "el trato institucional que recibió el gobierno de Cataluña por parte del cardenal fue deplorable".

Demanda nunca atendida

El otro episodio al que se refiere Forn es que Omella no les visitó en la cárcel a pesar de haberlo pedido por carta el 13 de octubre de 2018: "Esta demanda nunca ha sido atendida. Estábamos en la prisión y no vino a vernos". A continuación añade Forn que "nunca hemos solicitado una declaración política en favor de ninguna opción política. Somos unos católicos que deseábamos acogimiento de nuestro obispo, precisamente porque consideramos que para la Iglesia 'primeramente son las personas, con independencia de sus orígenes y sus ilusiones, esperanzas, angustias y fatalidades'".

Forn concluye su artículo con las siguientes afirmaciones: "Señor Carbonell, nunca hemos querido ejercer un control político sobre la Iglesia, nunca hemos pedido una declaración en favor de la independencia de Cataluña. Lo que sí hemos hecho como católicos es pedir coherencia y que nuestra Iglesia siga el camino de la verdad y de la justicia". Los obispos de Vich, Gerona, Tarragona y Solsona sí que visitaron a los golpistas presos mientras que el de Tarrasa, José Ángel Saiz Meneses, visitó a los familiares de Josep Rull. Según escribió Forn en su ya citado libro sobre su experiencia carcelaria, Omella no les visitó "por el miedo al qué dirán y el querer quedar bien con todos".

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