La CUP protegió a un alcalde acusado de maltratador y abusos sexuales

Dimite el primer edil de Argentona (Barcelona) tras ser denunciado en redes sociales por abusos y violencia machista.

Pablo Planas (Barcelona)

A Eudald Calvo, joven exalcalde de Argentona, una localidad barcelonesa de doce mil habitantes, le expulsó la CUP el pasado mes de diciembre tras una denuncia de una militante por un supuesto caso de violencia machista. Sin embargo, ni dio publicidad a la represalia ni mucho menos denunció a su alcalde a la policía. Calvo, ante el manto de silencio, decidió continuar al frente de la alcaldía, de la que disfrutaba gracias a una coalición de los anticipalistas con ERC y los podemitas de la población.

Ha tenido que ser una etiqueta en las redes sociales al estilo del "Me too" pero enfocado a los varones de la izquierda independentista la que se haya llevado por delante la carrera de quien según varias mujeres del entorno de la CUP se comportaba como un machista propenso a propasarse sexualmente. El hastag en cuestión es #MatxisEI (EI es el acrónimo de esquerra independentista) y una mujer bajo el seudónimo de "sapsquisoc" (sabes quien soy) aseguró haber sufrido abusos por parte de Calvo hace diez años. Según su versión, el joven político era la pareja de una amiga suya lo que no fue impedimento para que le tocara los pechos, intentara quitarle un bikini y le lanzara propuestas lascivas en repetidas ocasiones.

El papel del partido

Pero no es la única mujer que ha denunciado a Calvo. En diciembre y al margen de Twitter, la CUP expulsó del partido a su alcalde por una denuncia de violencia machista en la "comisión nacional feminista" de la formación separatista. La CUP dio por sentado que Calvo era culpable y le pidió la dimisión, pero el alcalde hizo caso omiso.

Tras la denuncia anónima en Twitter, Calvo reconoció los hechos, si bien dijo que se habían tergiversado. También pidió disculpas, lo que le ha valido los elogios de los miembros de la coalición de gobierno en Argentona.

La diputada de la CUP en el Parlament Natalia Sànchez ha negado que la formación protegiera a Eudald Calvo. Lo que ha ocurrido, según Sànchez, es que el protocolo de actuación de la CUP no contempla dar publicidad a estos casos. La CUP, que se distingue por usar el género femenimo en sus comunicados e intervenciones en la cámara catalana, tampoco ha puesto los hechos en conocimiento de los Mossos d'Esquadra, que de momento tampoco han abierto una investigación de oficio.

La exdiputada Mireia Boye también denunció en su día el maltrato psicológico de un compañero de partido y se mostró decepcionada con su formación por la displicencia con la que abordó el caso. Boye ha dejado la militancia en la CUP, que ha reconocido los hechos denunciados por la exdiputada pero se ha negado a difundir la identidad del autor del acoso psicológico.

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