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El disfraz de Manoli, las lágrimas de Nerea y otros clásicos del Sorteo de Navidad

Como todos los años, una variopinta familia de extravagantes asistentes llenan los asientos del Teatro Real.

Libertad Digital

El Sorteo Extraordinario de la Lotería inaugura oficialmente la Navidad en España, y este domingo ha vuelto a demostrar que también ejemplifica el espíritu de reencuentro de estas fechas. El Teatro Real, escenario del sorteo, reúne todos los años a una variopinta familia formada por extravagantes asistentes, cantarines niños de San Ildefonso y excitados periodistas convocados por el Gordo, un anfitrión que, en ocasiones, se hace de rogar.

No ha ocurrido este año. Al contrario, ha aparecido temprano, apenas unos minutos después de que arrancase el sorteo pasadas las 9.10 horas. Para presenciarlo de cerca, Manoli Sevilla ha aguantado 50 horas apostada en la puerta del teatro, durmiendo cubierta por una manta en una silla portátil.

Un esfuerzo con recompensa: Manoli ha recuperado esta mañana el privilegio de ser la primera en entrar al Teatro Real. Esta octogenaria de origen ceutí ejerce de matriarca de la extraña familia que se congrega en el sorteo. Lo hace siempre disfrazada, esta vez de árbol de navidad, con bolas y guirnaldas pegadas al cuerpo.

El leonés Juan tampoco falta a la cita, y ha repetido traje: de obispo. El que no abandona su habitual y elegante vestimenta es Fernando Vázquez, un niño de San Ildefonso de 79 años que en 1954 cantó el Gordo y desde entonces acude con capa castellana a cada sorteo. Este año se ha dejado barba.

Como toda cita navideña que se precie, en el sorteo no han faltado los langostinos: una veintena de amigos disfrazados de sabrosos crustáceos que forman una peña bautizada como Los Rodolfos y han amanecido casi congelados tras pasar una fría y ventosa noche a la intemperie haciendo cola.

Niños que lloran

Los cantarines peques, en vez de pedir aguinaldo, lo reparten a borbotones. Millones han desperdigado por toda España Noura Akrouh y Elisabeth del Carmen Roque, de 12 y 13 años respectivamente, al entonar el 26.590 como número ganador del Gordo de 2019 en la primera tabla del sorteo. "Estábamos diciendo que iba a tocar en la primera bola", ha confesado Noura. Y cerca han estado de conseguirlo.

Entre los niños y niñas de San Ildefonso, Nerea Pareja se hace querer como casi ninguno. Porque reparte premios año tras año (esta vez ha cantado el segundo y un cuarto, pero en 2018 cantó también los tres premios más tempraneros), pero sobre todo porque se emociona hasta llorar cada vez que entona una lluvia de euros. "Es la niña de los premios", proclamaba María Jesús, su orgullosa madre, otra de las imprescindibles de la cita navideña de la lotería.

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