La prensa de un vistazo: La verdadera razón del plantón de Sánchez al Rey

Seguimos en bucle. Sánchez exige votos a torta limpia y vamos caminito de nuevas elecciones.

Pilar Díez

El Mundo dice que "Sánchez provoca a Iglesias y pone rumbo a las elecciones". Dice el editorial que "Sánchez imploró a Podemos su apoyo" mientras ponía verde a Iglesias. "Y a reglón seguido volvió a reclamar a Casado y Rivera que faciliten su investidura" en su cansina letanía. "No se puede soplar y sorber al mismo tiempo. Sánchez tiene aún tiempo de rectificar e intentar formar gobierno desde la centralidad, como corresponde a un partido sistémico como el PSOE. En caso contrario, que sean los españoles los que vuelvan a tomar la palabra". Sí, mejor. Arcadi Espada cree que ayer Sánchez "dio inicio formal a una campaña que pretende reeditar el buen resultado que obtuvo Rajoy de la repetición electoral. Partiendo de un suelo superior y de la descomposición que presagia de parte del electorado del Partido Podemos y de Ciudadanos, Sánchez se ve cerca de una mayoría absoluta o, al menos, de una mayoría incontestable". También podría suceder que cabree tanto al electorado de izquierdas que resucite a Pablo Iglesias. Menudo chasco se llevaría.

"Sánchez sobre Podemos: "La desconfianza es recíproca", titula El País. Sin editoriales ni opiniones, el relato de Lucía Bohórquez no deja lugar a dudas. "La Moncloa amaga cada vez con más claridad con acudir de nuevo a las urnas ante el bloqueo. La mala relación que mantiene con Unidas Podemos, el partido que fue socio preferente y con su líder Pablo Iglesias es evidente". Sí, parece complicado pactar con alguien a quien estás zurrando todos los días la badana.

ABC: "Sánchez, tarde y con las manos vacías". "Una vez más, Sánchez se afanó ayer de forma irresponsable en culpar al resto de partidos al presentarse como una víctima de nuestro sistema electoral y no como un presidente en funciones impotente a la hora de formar gobierno (…) Sánchez mantiene a España en dique seo, presionando a los demás partidos para que cedan y le permitan gobernar" por su cara bonita, dice el editorial. "Más parece que la estrategia de Sánchez consista en estigmatizar a todo los partidos, llevar el bloqueo al límite y concurrir a nuevos comicios con la esperanza de que Podemos se estrelle y el PSOE crezca hasta casi los 150 escaños". Y mientras mareando la perdiz.

La Razón dice que "Sánchez rompe con Iglesias y aviva el 10-N tras ver al Rey". Marhuenda se mofa de la "frenética actividad" de Sánchez y sus pintorescas reuniones. "Y en medio de todo ello, como si fuera una broma, el presidente del Gobierno llega casi una hora tarde a la recepción oficial en Palma con el Rey", el muy maleducado. "Sánchez tiene la sospecha de que en unos nuevos comicios podría fagocitar parte del voto de Podemos y tener mejor resultado". Pero podría salirle el tiro por la culata. "El tablero político es inestable. Él mejor que nadie debería saberlo. Y el voto busca seguridades". Y venganzas. Fernando Rayón explica la verdadera razón por la que Sánchez hizo esperar al Rey. "Quiere que todos sepamos quien manda. Por eso se permite hacer esperar a don Felipe 50 minutos. Cada vez es más patente el interés de Sánchez de ir a nuevas elecciones. No se entiende que en vez de pactar ponga verdes a todos sus oponentes. Y encima en la casa del Rey". Era su forma de hacer notar al Rey que sus palabras del domingo le habían sentado como una patada en el estómago. Es tan evidente que resulta infantil.

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