La prensa de un vistazo: Marlaska, el "conservador curado", se siente más a gusto en el bando de los abusones

Cada uno a su libro, no nos movemos en la formación de gobiernos. Y Marlaska sigue coleando.

Pilar Díez

El Mundo dice que "Sánchez trata de doblegar a Iglesias con una oferta sin concesiones" y claro, Pablo le ha mandado a Parla. "Abascal eleva su amenaza al exigir una foto con Rivera". Y dale molinos con la foto, hijo, ni que Rivera fuera Los Pecos. Dice el editorial que el acuerdo alcanzado en la Comunidad de Madrid entre PP y Cs es "un buen acuerdo programático, pero Vox amenaza con tumbar este Gobierno si no se atiende su demanda de una cumbre entre Casado, Rivera y Abascal. Condicionar el desbloqueo de la legislatura autonómica a una reunión de líderes nacionales sólo se entiende por la necesidad de foco de Vox. Que no acaba de entender que el foco debe ponerse, y pronto, en los madrileños". Qué cansinos son todos. Muchos columnistas comentan la agresión a Cs en el Orgullo Gay por indicación del ministro Marlaska. David Gistau recuerda cuando el ministro era "un hombre prudente y casi misterioso cuando se enfrentó a ETA como magistrado". Ahora, ya bien situado en el lugar de abusones y violentos, "baja a la reyerta y da arengas militantes muy agresivas contra millones de votantes que podrían sentirse inquietos por la pasión sectaria del jefe de la policía". Y para colmo del despropósito, "nadie en el PSOE ha dicho nada que matice esto", con lo que se han convertido cómplices de la incitación a la violencia. "La izquierda va legitimando una violencia cada vez más sistemática que lo mismo se aplica en la calle, en las universidades o como reacción a los resultados electores inadecuados". Debe ser la cercanía a Podemos y a los herederos de ETA. Ya lo dice el dicho, dos que duermen en el mismo colchón se vuelven de la misma condición. Como dice Rafa Latorre, "hoy cualquiera es consciente de que en España la zona de riesgo de sufrir una ceremonia de repudio comienza un milímetro a la derecha del PSOE". "Marlaska sabe perfectamente lo que es ser de derechas en España. Porque lo fue y además a la manera de Ciudadanos". "No se le puede culpar por sentirse mucho más a gusto ahora que habita en el lugar donde las luchas sólo ofrecen réditos. Allí es improbable que alguien te organice un acto de repudio e inimaginable que, en el caso de que ocurriera, alguien te haga culpable de ello. Grande- Marlaska ya es un conservador curado". Sí, siempre es más fácil estar en el bando de los abusones, dar que recibir, ¿verdad ministro?

El País dice que "el PSOE arropa a Sánchez y da su apoyo unánime a un gobierno monocolor". ¿Están de broma? No hay ningún PSOE, el PSOE es Sánchez. Dicen unas tonterías. Si es habitual que el periódico de Soledad Gallego no editorialice sobre la actualidad y sus columnistas se vayan por peteneras (Grecia, la glotonería, Italia) ya en verano es imposible leer alguna opinión interesante.

ABC abre con una entrevista a Arrimadas, que se vino de Cataluña harta de que la insultaran por sus ideas y se ha encontrado que en Madrid también hay salvajes intolerantes. A Álvaro Martínez le asombra que Iglesias considere "lógico" pegar a Ciudadanos. No sé de qué se extraña conociendo las inclinaciones violentas del personaje ante cualquier discrepancia ideológica. "Caso aparte es el del ministro Grande-Marlaska, a quien Ciudadanos acusa, con pruebas, de haberles echado a la turba encima" exigiendo "consecuencias" por hablar con Vox. Los deseos del ministro se cumplieron y hubo consecuencias contra Ciudadanos. "Lejía y acoso violento. Lo que según Grande-Marlaska no debe tener consecuencia alguna es que a un homosexual le llamen 'maricón', como hizo con él la ministra Delgado". Ni tiene reparos en pactar con los herederos de ETA a la que tanto combatió como juez. Curiosa transformación la de este señor.

La Razón abre a toda página con un editorial para criticar la política de bloqueos. "Una política kamikaze". "Sánchez e Iglesias se abocan a una investidura fallida… mientras Abascal y Rivera bloquean Madrid y Murcia". Hay que cambiar la ley electoral ya. Marhuenda se queja de que Rivera pretende "el apoyo de la formación de Abascal, pero sin que ésta le roce lo mas mínimo, como si se tratara de un apestado, lo que no tiene el menor sentido y además demuestra cierta sumisión a las consignas de la izquierda, que ha encontrado en el espantajo de Vox la excusa perfecta para justificar su sectarismo innato". Lo que no sale en grandes titulares es que "Otegi bendice un gobierno de coalición". ¿Que te apoye un terrorista no tiene que tener consecuencias, Marlaska? Ely del Valle, como todos, está boquiabierta con la agresión de los gays a Ciudadanos. "Es inexplicable que el colectivo que más sabe de acoso, abuso y fobias responda con la misma munición a quien no les gusta. Ciudadanos no es un partido homófobo, todo lo contrario". Pero claro, si Podemos y el PSOE te piden que pegues a alguien les pegas y punto, no vaya a ser que te señalen a ti.

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