Inmenso cabreo de Ussía por el linchamiento al cura que cantó las cuarenta a Colau

Nueva colección de pufos de los Mozos que la prensa catalana oculta.

Pilar Díez

El Mundo aclara que "la policía belga se dirigió a los Mossos para advertir del imam". Claro, por eso estaba ayer tan calladito el gran Trapero, con lo parlanchín que ha estado toda la semana. Ni esta boca es mía, dijo el muy pillín. "Colau acepta al fin reforzar con bolardos los espacios turísticos". ¡Alabado sea Dios! Más vale tarde que nunca, dirán los familiares de los muertos en La Rambla. Dice el editorial que no basta con rectificar, que "sigue echándose en falta la autocrítica y asunción de responsabilidades que tanto le gusta exigir a los demás". Peras al olmo, señor Rosell, peras al olmo. En cuanto a la beatificación de los Mossos dice que la "patrimonialización tan exagerada que los Mossos están haciendo de la investigación del atentado es responsabilidad de unos cargos políticos obsesionados con el proceso independentista", "el nacionalismo se muestra incapaz de anteponer las prioridades ciudadanas a sus objetivos". Pero como no tienen miedo, pues allá se las compongan. Santiago González confiesa que "yo tengo miedo, compañero. No a las torpezas de los Mossos, sí a las negligencias de sus mandos". Y más aún "a ese Puigdemont que considera los atentados como un test para probar nuestra capacidad de asumir la independencia", como si el ataque fuera un simulacro. "Miedo a la maldad de los terroristas y a la incapacidad y a la negligencia de los gobernantes. Tengo miedo, compañero y si tú eres catalán, deberías tenerlo aún con más motivo". Pues ellos se sienten muy seguros con superman Trapero. Ahora, no sé cómo lo verán los turistas.

El País confirma que "La alerta belga sobre el imán de Ripoll llegó a los Mossos". También ya les vale a los belgas, comunicar algo tan serio a una policía regional en lugar de al Ministerio de Interior. "La policía catalana dice que se trató de un contacto informal entre conocidos". Y claro, unos hablando en flamenco y otros en catalán aquello fue un sin Dios. El editorial parece escrito por un niño de cuatro años. "Estado somos todos (…) No hay una policía autonómica que ha funcionado espectacularmente al margen del Gobierno central y que no necesita de este. Como no hay unos cuerpos centrales omnipresentes que habrían conseguido frenar los atentados si los Mossos no existieran", claro, claro. "La normalidad con la que se vive el despliegue de los Mossos" es "una prueba del éxito" de las autonomías, la Constitución, el Estatuto y tal y tal, "como los son las pruebas que hemos tenido sobre la normalidad lingüística existente". Y si no, que se lo pregunten al periodista holandés al que el Mozo jefe despachó con cajas destempladas. "Si la Generalitat cree que ha sido capaz de sustituir estos días al Estado en Cataluña, se equivoca. La Generalitat y todas las instituciones que de ella derivan, incluidos los Mossos, solo tienen sentido en el marco de la democracia y la Constitución española". Rafael Arenas frena el ataque de infantilismo de Cebrián. "No creo que nadie niegue la imagen de descoordinación que se ha traslado desde el jueves (…) Debemos preocuparnos cuando hasta la política antiterrorista no puede ser entendida sin hacer referencia al proceso secesionista en Cataluña". ¿Preocuparnos? No hombre, si todo es muy normal, un éxito total.

Y si ya es para echarse las manos a la cabeza con lo de Bruselas y los Mossos, lo de ABC clama al cielo. "La juez alertó a a los Mossos de que las bombonas podrían ser para un atentado", pero "la policía autonómica rechazó las sospechas de la magistrada: 'Señoría, no exagere'". Encima chulos, los linces. Dice el editorial que "tras lo ocurrido en Barcelona, el gobierno central no debe tener limitación para que los Cuerpos de Seguridad del Estado asuman cualquier investigación por actividades terroristas". "La exclusión de la Guardia Civil en la investigación sobre la explosión de la guarida es un episodio que nunca más debe repetirse. No se sabrá si su intervención hubiera evitado el atentado, pero es seguro que no habrían despachado la deflagración como un incidente doméstico". Pero si el Gobierno está acojonado, Bieito. Si no se atreve ni a imponer a la Guardia Civil para frenar el terrorismo islámico, ni a elevar la alerta para no molestar a los nacionalistas vete olvidando de que se atreva a paralizar el referéndum. Y del 155 no volvemos a hablar, ¿vale?

La Razón cuenta que "Cinco de los terroristas fueron a París cuatro veces en distintos coches". Tan pichis, yendo y viniendo de acá para allá en las narices de los Mossos. Destaca el artículo de Ussía en defensa del cura que le cantó las cuarenta a Ada Colau. "No ha dicho nada falso. Que los culpables son los asesinos, los terroristas. Pero que una parte de culpa la tiene Ada Colau por no poner bolardos". Cabezona, que es la tía. "¿Qué hubiera pasado si el Gobierno municipal de Barcelona fuera de un partido de derechas?", pregunto al final de la homilía. Ya le responde Ussía con más razón que un santo. "Se habría montado la marimorena. Se habría exigido la inmediata dimisión del Gobierno municipal. Se habrían convocado manifestaciones y escraches", hubiera ardido Troya, en fin. "El comunismo" dice, "la ideología más asesina y brutal de la historia de la humanidad, siempre gozará de la bula y la comprensión de todos los cobardes". Es que dan mucho miedo, Ussía, mira a las CUP, mira a Monedero, mira a Iglesias. "El comunismo está más al lado de los terroristas que dispuesto al amparo de las víctimas (…) Y la Iglesia, perseguida hoy en día en España, necesita sacerdotes valientes, no políticamente correctos ni aduladores de quienes los odian", dice a modo de bofetada al Arzobispo de Madrid. Y se ha quedado más a gusto que Dios, ¿a que sí, Ussía?

De La Vanguardia lo más destacado es que oculta que fueron los Mossos los que recibieron el aviso de Bruselas sobre el imán y no dice ni pío de lo de la juez de Alcanar. Y un periódico que oculta información tan importante en estas circunstancias no merece ser citado porque todo lo que diga está contaminado. Se han lucido.

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