Juan Cruz se arriesga a que Pablo Iglesias y La Sexta le hagan picadillo

Hoy tenemos dos temas apasionantes: el techo de gasto y la reforma de la Constitución. Siempre nos quedará Pablo Iglesias.

Pilar Díez

El Mundo dice que "el PSOE impone al PP debatir la reforma de la Constitución". Raúl del Pozo explica en qué va a consistir el debate. "El PP y el PSOE no sabían qué hacer, si magrearla sin penetrarla o dejarla como está; al final parece que se van a poner de acuerdo en una reforma que les perdone y eternice". ¿Pero eso qué es, Raúl, penetrarla, magrearla o dejarla como está? El editorial denuncia que "Rajoy lo ha vuelto a hacer". Ha vuelto a reírse en la cara de sus votantes y tras pregonar en campaña que no subiría impuestos "inicia su segunda legislatura con otra subida de impuestos". Era previsible. Y esta vez no pueden decir que el PSOE ha dejado la cuenta corriente hecha unos zorros, sino que "el ejecutivo popular no ha cumplido sus compromisos previos" de rascarse el bolsillo. También era previsible. Sobre la subida a las bebidas azucaradas dice el periódico que es para "luchar contra con la obesidad, la diabetes y la caries". Menudo cabreo se van a pillar los dietistas, los gimnasios y los dentistas. Federico Jiménez Losantos achaca la subida de impuestos a que "en el parlamento español, las fuerzas con mayor representación son tres partidos socialdemócratas (PP, C's y PSOE) y una partida comunista, Unidos Podemos, aliada a las tribus separatistas (…) El socialismo populista del PSOE y el de Ciudadanos también truenan en el orfeón montoril contra las grades empresas, a las que Rivera acusa de pagar poco… porque ganan menos. Legalizar el atraco en Sociedades abre la puerta a hacerlo en el IRPF y demás impuestos y dibuja un horizonte terrorífico: el año que viene cuando tenga que devolver lo atracado y lo haya gastado, Montoro cobrará dos años de adelanto, y dentro de dos años, tres y así hasta la ruina. Pero las tres socialdemocracias, que son tres desgracias, dirán a coro: ¡Aaamén!". Nada que oponer Federico, salvo una cosilla. Exageras el papel de Ciudadanos. Los pobres no pintan nada.

El País saca brillo al PSOE. "El salario mínimo tendrá la mayoría subida en 30 años. El PSOE arranca al Gobierno un alza del 8% en su primer gran pacto económico". Vamos, que habrá más. Y mientras, Ciudadanos "se queja de que Rajoy dé prioridad a las conversaciones con el PSOE en detrimento de la formación que lidera Rivera. En paralelo, el Gobierno está negociando el apoyo del PNV a los presupuestos". ¿Ves Federico? Un cero a la izquierda son Ciudadanos. Rajoy les ha utilizado para la investidura y ahora les trata como a un kleneex usado. Juan Cruz lleva una semana muy activa. Si el otro día desbarraba con Trueba, hoy hace diana con Pablo Iglesias, a quien arrea varios guantazos por su peculiar "tendencia a decirle a los periodistas cómo deben ejercer su oficio, este modo suyo de intimidar a los profesionales para que se replieguen ante él y los suyos". "Se burló de periodistas por su vestimenta e incluso por sus informaciones, para que acallaran bajo sus gritos o sus burlas las informaciones que estuvieran en sus manos. Y ha llegado a la desfachatez de llenar de tuits a la SER por decir lo que él niega haber dicho después de que todo el mundo escuchara que no dijo algo distinto que lo que la cadena resumió". Con la colaboración de sus esbirros de La Sexta, Cruz, se te olvida el detallito. "Intimida que algo queda. Y quedó. La técnica es esa, la intimidación, auxiliada por las redes sociales que manejan con una destreza que desarma al contrario". Y por Ferreras, Cruz, que se te olvida, principal esbirro para quitarle los marrones a Iglesias. "Los periodistas nos hemos convertido en rehenes de su buen humor o de su mal humor", lamenta. Dice que sabe lo que le espera por decir esto, que "tendrá las consecuencias habituales". Uy, qué va. A ti te basta con no abrir Twitter en unos días, pero que te cuente el alcalde de Alcorcón, David Pérez, víctima de la última cacería de La Sexta, hambrientos de sangre fresca, por hacer lo mismo que Pablo Iglesias.

ABC anuncia que "no habrá reforma constitucional hasta el congreso del PSOE". No importa, no hay prisa, podemos esperar. A Bieito Rubido no le hace ninguna gracia. "El separatismo ya no cree en la bondad de fórmulas retóricas como las planteadas en el pasado por el PSOE para lograr el imposible de contentar a todos", que no se hagan ilusiones. Hermann Tertsch se regocija del "desolado" Trueba, que va lloriqueando de medio en medio. "El fracaso de la película es un hecho inamovible", dice con mala idea. Pues que se jorobe. Él y sus compañeros "ofenden siempre que pueden pero son princesitas todos a la hora de encajar". No hay ningún boicot, "no interesa su película. No interesa él y cada día interesa menos la tropa vulgar y sectaria que, protegida por complicidades de izquierda y cobardía de derecha, se cree con eterno derecho de pernada y secuestro en el escenario cultural español". Así que hala, señor Trueba, a secarse los moquitos y a seguir currando, que ya tenemos unos añitos.

La Razón realza el buen rollito entre el PP y el PSOE. "Rajoy y el PSOE pactan subir el déficit autonómico y el salario mínimo". ¿Ves, Federico? Ni rastro de Rivera. Dice Marhuenda que es un "buen acuerdo que sería perfectamente asumible por todos pero será utilizado por la izquierda radical para cargar contra los socialistas". Llena de elogios al PSOE –lo mismo cree que les hace un favor– por "considerar prioritarios los intereses generales" y su "esfuerzo negociador" estando el partido hecho jirones. Y ahora a votar los presupuestos, majos, que ese gesto "compensará cualquier coste político con su renovaba percepción de partido de izquierda con vocación de Estado y única alternativa razonable del Gobierno". A ver si pican. El Submarino cuenta lo de las pellas de Pablo Iglesias ayer en el Congreso. "Los suyos se hicieron cruces", aunque Domenech se lo tomó a cachondeo y "bromeó con la posibilidad de que se hubiera ido ya de puente". ¿Qué más da? Iglesias es como Trump, podría ponerse a matar niños en la Gran Vía y seguirían votándole.

La Vanguardia da cuenta de cómo se ha esfumado Ciudadanos. "Los socialistas dibujan con el PP la pared maestra de la legislatura", dice Enric Julliana muy poético. Y Rivera a por uvas. Como no espabilen se les va a quedar cara de tontos. Eso por fiarse del PP.

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