Preocupación por el "caca, culo, pis" de Rufián: ¿Estará en un periodo de desarrollo infantil?

Mientras las cenizas de Castro pasean por Cuba cual Felipe el Hermoso, aquí nos aburrimos con presupuestos y Cataluña. Menos mal que está Rufián.

Pilar Díez

El Mundo elige Cataluña. "Rajoy ofrece a la Generalitat negociar todo salvo la consulta". Cuidado con las carteras. Dice el editorial que "la Generalitat se ha acostumbrado a vivir gracias a la respiración asistida del Estado porque, de otra forma, se hundiría en la quiebra. Y nadie discute que Cataluña tiene derecho a a acceder a estos mecanismos de financiación. Lo que resulta inadmisible es hacerlo mientras violenta la legislación y agita la quimera de la independencia". ¿Y por qué no, si les da tan buen resultado? "El presidente catalán confunde negociación con el chantaje político". Qué va, no lo confunde, es que ha comprobado que con chantaje saca más tajada. "La irresponsabilidad de la Generalitat ha llegado tan lejos, tanto en lo que se refiere al desafío soberanista como a su falta de seriedad en la labor económica, que exige una reacción firme proporcional por parte del Estado". Sí, sí, ya sé que este editorial suena a viejo, pero es lo que hay. Pero no todo es Cataluña y el dichoso referéndum, gracias a Dios. Está el jolgorio del Congreso de los Diputados. "Entretenidísima sesión de control" ayer, cuenta Raúl del Pozo. Rufián, que le ha robado a Baldoví el título de payaso mayor del Congreso –el valenciano se ha hecho mayor y se ha vuelto serio–, dijo condón –¡hala!, a mamá vas– y quiso que Rajoy compartiera su travesura. "Con la coartada del Día Mundial del Sida, volvió a inundar los medios con su discurso rapero". Raúl, ya sé que eres una persona educada y cortés, pero espero que llamar discurso a lo de Rufián vaya con sorna, porque si no sería un insulto imperdonable a la lengua española. "Pablo Iglesias fue eclipsado con el salto del tigre de Rufián". Hay que ser indulgente, hombre, competir con ese nivel de estupidez es difícil hasta para Pablo Iglesias.

El País tira por la pasta. "PP y PSOE negocian la base de los nuevos presupuestos". Ajajá, los que sólo iban a facilitar la investidura. "Rajoy aprobará más tributos al tabaco, el alcohol y las bebidas azucaradas". ¿Costará más la coca-cola normal que la coca-cola zero? Parece una minucia, pero se trata de una información crucial a la hora de pedir un cubata. Como en este periódico nadie profundiza en el discurso de Rufián, sólo les puedo entretener con la columna filosófica de Javier Sampedro sobre "la parca". "Eso de que la muerte nos iguala a todos no aguanta ni un soplo de escrutinio crítico" dice, y dice con razón. "Hay muertes como la de Barberá que abren un día el periódico, y otras como la de Castro que mesmerizan la atención pública durante semanas y quinquenios". Pero "la inmensa mayoría de nosotros moriremos de una forma anónima, trivial y ordinaria". Cierto, Javier, moriremos sin mesmerizar ni un minutillo de na. Qué injusta es la parca.

ABC dice que "la Moncloa se abre a negociar a partir del modelo territorial del PSOE de Rubalcaba". El editorial no se lo aconseja. "El PP se mete en un campo minado". "Buscar el pacto, abrir puertas al diálogo y desplegar mesas de reuniones resulta siempre positivo, pero siempre a partir de unas ideas claras sobre lo que es y ha de ser España". Pues es un país lleno de españoles que limita al norte con Francia, a un lado con Portugal –aunque hay un cacho que va directito al Atlántico que se llama Galicia– y al sur con el continente africano, eso sí, con un trocito de mar por medio. Además tiene un par de archipiélagos, uno en el Mediterráneo y otro en el Atlántico, muy cerquita de Marruecos. (También hay una pequeña frontera con Reino Unido, pero esa no cuenta). Por si les sirve para empezar a trabajar, lo digo. Mayte Alcaraz se divirtió ayer en el Congreso. "Rajoy lo tiene fácil: el nivel de ayer en el Congreso no da ni para Barrio Sésamo". La sesión de control fue "deliciosa". La palma se la llevó Rufián. "El nivel ha descendido al jardín de infancia donde el tradicional caca, culo, pis se ha cambiado por el preservativo". Y ya cuando este tontaina retó a Rajoy atrévase, diga condón, la vergüenza ajena nos invadió a todos. Qué penita, Dios mío.

La Razón dice que "el Gobierno valora gestos para recoger el 'sentimiento catalán'. ¿Mande? Aclara en el subtítulo que "busca una salida dentro de la legalidad para rebajar el conflicto con los independentistas". Pues lo llevan crudo. El editorial dice lo mismo que ABC que "lo fundamental es la claridad: qué se quiere reformar, para qué se quiere reformar y quiénes están de acuerdo". No se me duerman que voy con Rufián. "Va perfilando poco a poco su papel como diputado. Todo indica que ha dado con la tecla: combinar sus dotes actorales con tendencia al western –entre pistolero y reverendo– con la ridiculización del trabajo parlamentario, lo que realmente borda". El diputado de ERC –¡a lo que ha llegado este partido!– ya había dado muestras de padecer algún problemilla a tratar por un especialista, pero lo de ayer y el condón hace sospechar que "puede que Rufián esté en un periodo de desarrollo infantil", el modo políticamente correcto de La Razón de manifestar su preocupación por la capacidad intelectual del diputado republicano.

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