¿Pacto educativo? Los partidos no se ponen de acuerdo ni en el nombre

Hubo discrepancias en torno al nombre y también las ha habido con algunos de los párrafos. No ha habido unanimidad ni para aprobar el texto. 

LD/Agencias

Este jueves se ha aprobado la creación de la subcomisión que se encargará de la reforma educativa tras la caída en desgracia de la LOMCE. El objetivo, lograr el mayor consenso posible para emprender la reforma educativa. Pero el comienzo no ha sido muy alentador. La subcomisión se ha creado con roces políticos que han afectado hasta al nombre del pacto. El calificativo final es "gran pacto de Estado Social y Político por la Educación". Los nacionalistas habían discrepado de la mención de "Estado", pacto "nacional" y pacto "estatal".

Este jueves, las fricciones también han venido por parte de partidos nacionalistas, a los que se ha sumado Podemos. El texto por la reforma se ha aprobado sólo con el voto de PP, PSOE y Ciudadanos. El partido de Iglesias así como PNV, ERC, la antigua Convergencia y Bildu se han abstenido.

El motivo de Unidos Podemos para no votar a favor ha sido el rechazo de PP, PSOE y Ciudadanos a la enmienda de los morados que solicitaba retirar del texto una mención a la Estrategia Europea 2020. Según los podemitas, defiende un concepto "mercantilista" de la educación. PP, PSOE y Ciudadanos se han quejado de que Podemos no haya participado en la negociación del texto y haya llegado al debate de este jueves con reclamaciones de "última hora", informa Europa Press.

Antes de la votación, los portavoces parlamentarios firmantes, que registraron en el Congreso una propuesta conjunta el pasado viernes 25 de noviembre para la puesta en marcha de este nuevo foro, han manifestado su deseo de que en los próximos meses acuerden un texto que dé estabilidad al sistema educativo español.

Por el contrario, Podemos ha lanzado críticas con el texto: "No aceptamos un lifting de la educación pública", ha declarado el portavoz de la formación, Joan Mena, que también han reclamado que los docentes participen en la negociación.

Las críticas de los nacionalistas

Los nacionalistas, por su parte, han expresado su desconfianza en que los partidos firmantes respeten las competencias autonómicas.

Óscar Matute, de Bildu, ha considerado que la subcomisión es un primer paso necesario para "enterrar" la Lomce, pero ha discrepado de la denominación "pacto estatal" porque significa una interpretación "uniformadora y recentralizadora".

En la misma línea, el representante de ERC, Joan Oloriz, ha señalado que estarán "muy vigilantes" para que durante la subcomisión se respeten las competencias de las comunidades autónomas. De hecho, ha pedido que, cuando se inicien las comparecencias, los consejeros de Cataluña y el País Vasco estén en la lista.

La antigua Convergència y PNV tampoco creen que los firmantes "estén dispuestos a ser respetuosos" con las competencias de Cataluña y el País Vasco, respectivamente.

"Nunca nos ha gustado el concepto de pacto nacional, y el tiempo nos ha dado la razón de que los firmantes de estos pactos siempre han entendido el concepto de nación muy subgéneris", ha criticado el diputado vasco Joseba Andoni Agirretxea. Del mismo modo, ha pedido "un grado de autonomía al País Vasco para que desarrolle su propio modelo educativo y curricular".

A continuación