De las medias a las mascarillas: Marie Claire se reconvierte para sortear la crisis del coronavirus

La compañía empezó fabricando 5.000 mascarillas al día y, posteriormente, se puso a fabricar batas sanitarias.

Patricia Malagón

Con más de 100 años de historia, la compañía castellonense Marie Claire, experta en la fabricación de medias para mujer, ha tenido que dar un giro a su negocio para adaptarse a los nuevos tiempos. Se trata de la fabricación de mascarillas de tela para diversificar su negocio y, también, para poder asegurar la supervivencia del centenario grupo más allá de la pandemia. Cabe recordar que corren malos tiempos para el sector textil, con una caída acumulada superior al 40% hasta el mes de octubre. Por tanto, este giro se vuelve fundamental para garantizar la viabilidad de la compañía.

Según recoge El Economista, Marie Claire empezó fabricando 5.000 mascarillas al día y, posteriormente, se puso a fabricar batas sanitarias. Para mejorar estos registros, la compañía decidió invertir 600.000 euros para conseguir la automatización de los protectores y ha conseguido ahora unos datos diarios de 200.000 mascarillas y 10.000 batas sanitarias. Gracias a esta inversión y al cambio de estrategia, la empresa castellonense logró sacar al 90% de su plantilla del ERTE en el que se encontraba. En estos momentos, son más de 530 trabajadores los que tienen empleados el centenario grupo.

Gracias al buen hacer y a la respuesta, el Gobierno valenciano aprobó contratos de urgencia para comprar material sanitario a Marie Claire. Esto supuso, en total, unas adjudicaciones de 5,4 millones de euros por cinco millones de mascarillas y 650.000 batas sanitarias.

Una larga historia

El líder del mercado europeo de pantys y calcetines, tiene más de 100 años de historia y hasta 1980 perteneció a la familia Aznar (no tiene que ver con el expresidente del Gobierno). Sin embargo, hace más de cuarenta años, el fondo Hartstone compró la firma, a pesar de que la gestión siguió siendo llevada por la familia. Después, en 2005 pasó por una crisis accionarial que hizo que la familia se enfrentase a los tres fondos que controlaban el 67% de la sociedad. Sin embargo, consiguió reponerse y seguir hacia delante.

Tras la crisis financiera de 2008, la empresa castellonense logró un contrato con Reckitt Benckiser, propietario de Dr. Scholl. Pero, en 2018 ese acuerdo finalizó e hizo que Marie Claire redujese un 25% los ingresos disparando las pérdidas.

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