La guerra entre Vox y Ciudadanos impide que la Comunidad de Madrid apruebe su primera rebaja de impuestos

PP y Vox habían llegado a un preacuerdo para reducir gasto en la misma cuantía que las bajadas de impuestos. Ciudadanos se ha negado "a última hora".

Beatriz García

Se cae el primer proyecto de ley de Isabel Díaz Ayuso para bajar impuestos. Los miembros de Vox en la Comunidad de Madrid han rechazado las rebajas de IRPF que pretendía llevar a cabo el Gobierno autonómico porque "no iban acompañadas de recortes de gasto", tal y como habían pactado con Ayuso previamente, señalan a Libre Mercado fuentes cercanas a la negociación. Esta condición era inamovible para los de Abascal.

El plan de Ayuso era aplicar tres deducciones del Impuesto sobre la Renta que entrarían en vigor en 2020. La primera, permitiría deducirse hasta 500 euros en la renta a aquellos contribuyentes que tengan ascendientes mayores de 65 años o con discapacidad a su cuidado. La otra sería una deducción para menores de 30 años en la compra de su vivienda habitual, que alcanzaría el 25% de los intereses de la hipoteca contraída, con un máximo de 1.000 euros anuales. Y por último, estaría la deducción del 100% de los intereses para los préstamos concedidos para cursar grados universitarios, másteres y doctorados, tanto en universidades, como escuelas de negocios.

El cambio de "última hora" de Ciudadanos

Estas tres deducciones supondrían un ahorro fiscal de 16 millones de euros para 30.000 madrileños al año, por lo que Vox habría exigido que su puesta en marcha fuera acompañada de una reducción del gasto público en la misma cuantía. Las mismas fuentes revelan que el Gobierno de la Comunidad de Madrid llegó a un "principio de acuerdo" con Vox "hace unos días" para llevar a cabo su exigencia a través de "una retención del crédito en 16 millones sin especificar ninguna partida concreta", pero que "no afectaría a ningún servicio básico, en ningún caso".

Ciudadanos "era conocedor y estaba al tanto" de este acuerdo "verbal", pero "a última hora" se han negado en redondo a reducir un euro del presupuesto madrileño "porque supondría un recorte de derechos". Este cambio de opinión no ha gustado nada al PP, pero menos a Vox, que ha lanzado el órdago definitivo: no retirará, como había prometido, la enmienda a la bajada de impuestos que presentó en diciembre.

Con esa enmienda a la totalidad, sorprendentemente, los de Abascal han encontrado el apoyo de la izquierda madrileña. PSOE, Unidas Podemos y Más Madrid se han aliado con Vox. De momento, el único perjudicado es el bolsillo de los madrileños.

Los de Rocío Monasterio justifican su decisión en que, de aprobar la rebaja fiscal, estarían incurriendo en un "gasto político ineficaz. No se pueden rebajar impuestos sin reducir el gasto político ineficaz porque, de ser así, se endeudaría a la Comunidad, se incumpliría el objetivo de déficit y se correría el riesgo de ser intervenidos. Queremos bajar impuestos, pero de forma racional", señalan fuentes de Vox. Ayuso ha calificado la polémica de "una disputa política", mientras que el consejero de Hacienda, Javier Fernández-Lasquetty, ha señalado que no cabe "la terquedad y la obcecación" cuando se está negociando en una región.

La versión pública de Aguado es que no había tal acuerdo. "En tanto en cuanto no hay una decisión adoptada por el Consejo de Gobierno, no hay acuerdo. No hay más vuelta de hoja", ha dicho este jueves contra todo pronóstico.

Los madrileños pagarán más

El consejero regional ha recordado que la bajada de impuestos no solo ha sido "una de las grandes señas de identidad del PP". "Estamos convencidos de que la mejor política económica y presupuestaria reside en la combinación de libertad económica y bajos impuestos como evidencia del éxito que ha cosechado Madrid", ha defendido.

Así, ha alertado de que "es necesario impulsar estas políticas, en un momento en el que la autonomía se enfrenta a una de "las mayores amenazas que tienen delante los madrileños, la llamada armonización tributaria del Gobierno de Sánchez e Iglesias". María Jesús Montero quiere subir los impuestos en las regiones que menos gravan a sus ciudadanos y Madrid está en su radar principal. Sucesiones, Patrimonio y la parte autonómica en el IRPF están entre los tributos que planea incrementar.

Tras esta enmienda a la totalidad, las acusaciones entre Vox y Ciudadanos no han cesado. "Nosotros no somos los que hemos entorpecido esta negociación. Aguado se retrata, porque no es la primera vez que no se presenta a una negociación y lo que hacen es hacer perder a todos los madrileños", ha dicho la diputada de Vox, Ana Cuartero.

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