¿Buscando regalo para Navidad? La odisea de canjear una caja de experiencias

Los problemas surgen cuando llega el momento de hacer la reserva por parte de los que han recibido las cajas de experiencias.

Libre Mercado

En estas fechas donde los usuarios se encuentran indecisos sobre que regalar, muchos acuden a una de las vías rápidas: las conocidas como cajas de experiencias. Debido a la gran variedad de ofertas que estas ofrecen, sus ventas se disparan durante Navidad. Sin embargo, la Organización de Consumidores (OCU) alerta de las quejas que recibe regularmente por parte de los usuarios sobre este tipo de productos.

La OCU ha llevado a cabo un estudio donde ha analizado dos cajas de cada una de las siete compañías principales del mercado: una incluía una noche de hotel con desayuno y, la otra, un tratamiento de bienestar. Con las cajas hoteleras, OCU trató de reservar una noche para dos en las cercanías de Barcelona, Granada, Madrid, Sevilla, Toledo y Valencia, en fin de semana o en festivo, con una antelación mínima de 10 días.

Según la OCU los problemas surgen cuando llega el momento de hacer la reserva por parte de las personas que han recibido las "cajas de experiencias", especialmente en las cajas de estancia hotelera.

De los 95 intentos de reserva que se realizaron en el estudio de la OCU, esta solo consiguió que se aceptaran en tres de cada diez hoteles. Además, en los casos en los que la falta de plazas disponibles se unió la escasez de hoteles concertados a la caja, la reserva fue imposible para los que se encontraban realizando el estudio.

Más restricciones que "regalos"

Según este estudio los problemas por parte de las entidades hoteleras eran por el hecho de ser cajas de regalos en sí, ya que solo tenían un cupo limitado para estas y casualmente siempre estaban todos ocupados. También había restricciones en las fechas de reserva, ya que no admitían reserva los fines de semana, ni en temporada alta y ni fechas de alta ocupación. En otras ocasiones, la alternativa para aceptar la reserva era pagar un suplemento. En algún caso también, el hotel incluso ya había dejado de trabajar con la empresa que gestionaba la caja.

Sin embargo las opiniones cambian cuando son cajas de bienestar. Donde según las personas que participaron en el estudio de la OCU, las reservas de estas cajas de bienestar siempre eran posibles. Tampoco tuvieron problemas al pagar con el bono y, en general, los usuarios declaran que recomendarían la caja como regalo. La mayor decepción para este tipo de cajas es que muchas de las experiencias se ofrecen a las afueras de la ciudad, para una sola persona o bien constan de dos opciones excluyentes: spa o masaje.

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