Tres meses de populismo siembran el caos en Roma

La alcaldesa de Roma, Virginia Raggi, se enfrenta a las dimisiones de su equipo y a las críticas de miembros de su partido. 

Libre Mercado

Polémica en Roma tras la llegada a la alcaldía de Virginia Raggi hace tres meses. La abogada de 37 años y concejal del Movimiento 5 Estrellas (M5E), logró batir a Mateo Renzi en las pasadas elecciones municipales del mes de julio.

Pero su entrada al Capitolio le está costando más de un quebradero de cabeza a la nueva regidora. La oleada de dimisiones y abandonos de miembros de su equipo nada más empezar a gobernar forma parte de su larga lista de problemas. Tal y como recoge El País, el pasado 1 de septiembre, Carla Romana Rainieri, una magistrada que fichó para ser su jefa de gabinete, anunció que se marchaba.

El abandono de Rainieri es el tercero en ese cargo desde que Raggi llegara al poder. Los 193.000 euros anuales que iba a cobrar fueron muy criticados por miembros de su partido, lo que supuso un detonante para su marcha. Tras la juez, se produjo la dimisión en cadena de otros cuatro altos cargos del gobierno municipal, entre ellos importantes cargos de las dos empresas responsables del transporte urbano y la recogida de residuos de la ciudad. Este desgobierno sume a Roma en el caos.

"Ochenta y cinco días después, las calles continúan llenas de basura, los transportes públicos siguen sin funcionar y las ratas se disputan los restos del verano a las orillas del Tíber", recoge el diario de Prisa.

Otro de los asuntos que acechan al proyecto de Raggi, que tanto ha criticado a la casta política del pasado, pone en duda su credibilidad. Y es que la alcaldesa ha admitido que sabía desde hacía casi dos meses que otra de sus asesoras, Paola Muraro, estaba siendo investigada por delitos ambientales y por sus posibles conexiones con la mafia.

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