Canadá toca final y es por derecho propio la gran revelación de la Copa Davis

Denis Shapovalov y Pospisil han llevado al equipo canadiense a su primera final de Copa Davis.

David Vinuesa (Caja Mágica)

A lo más alto que habían llegado en Canadá si a la Copa Davis nos referimos fue a las semifinales del torneo. En dos ocasiones, 1913 y 2013, el equipo norteamericano se quedó a las puertas de la gran final, pero ahora en 2019 y en la primera Copa Davis con formato de Mundial, Canadá tendrá la oportunidad de llevarse una ensaladera para su museo de trofeos.

Canadá ha hecho una Copa Davis tan fantástica que ni siquiera la resistencia del Kremlin ruso formado por los inagotables Andrey Rublev y Karen Khachanov pudo con ellos. Dos nombres, Pospisil y Shapovalov son los que hay que anotar en la historia de la Davis porque, pase lo que pase en la final, ambos tenistas han logrado meter en el asalto definitivo a su selección jugando ellos solos todos los partidos. Salvo en uno en el que Canadá se retiró porque ya estaba clasificada, lo demás ha tenido sobre la pista a Vasek y Denis. Encomiable es poco.

Duelo de inagotables guerreros

Si en Canadá, Pospisil y Shapovalov lo han jugado todo, ¿qué decir de Rusia? Más de lo mismo. Andrey Rublev es, sin tocar final, uno de los jugadores del torneo porque ha ganado sus cuatro partidos individuales con excelentes actuaciones logrando así poner el 1-0 en todas las eliminatorias. Victorias las de Andrey que han servido para tapar las tres derrotas de Khachanov. El verdadero zar ruso en este torneo fue Rublev que empezó las semifinales ganando a Pospisil con autoridad en dos mangas.

Tras la ya habitual victoria de Rublev llegó la también habitual derrota de Khachanov y como no, el dobles. Shapovalov, que llegó al partido definitivo con la moral de haber vencido a Karen para empatar la serie a uno, siguió dejando buenas sensaciones en un dobles que se decidió en el tercer set y en el tie break. El vértigo se apoderó de ambos equipos, pero al que menos le tembló el pulso fue a Canadá.

Pese a empezar la muerte súbita con 3-0 en contra, los canadienses no se atenazaron y paso a paso, punto a punto, cerraron la remontada y el pase a la final. España, si consigue ganar a Gran Bretaña, se medirá ante la ilusión de la revelación del torneo. Ojo a Canadá, porque tanto Pospisil como Shapovalov ya han demostrado que les sobra tenis e ilusión para aspirar a todo.

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