La Copa a partido único: aquellas gestas del Toledo, Guadix y Novelda

Real Madrid, Valencia y Barcelona cayeron eliminados ante esos modestos clubes. Hoy todavía se recuerdan esas hazañas.

Dani Blanco

La nueva Copa del Rey de Luis Rubiales, a partido único y en campo del equipo de menor categoría, llega esta semana a su emoción máxima. Los equipos de Liga de Campeones llegan a la competición y, con ellos, la pasión de cuatro ciudades que tienen la fortuna de ser testigos de posibles hazañas. El fútbol se ha igualado tanto que no se descarta ninguna sorpresa pero no es menos cierto que es complejo realizarla.

Salamanca, Logroño, Ibiza y León tendrán la oportunidad de ver, respectivamente, a Real Madrid, Valencia, Barcelona y Atlético de Madrid. Los cuatro grandes se enfrentarán a Unionistas, Logroñés, Ibiza y Cultural Leonesa en unos duelos dramáticos marcados por la tensión durante 90 minutos. Ya no hay vuelta atrás y no hay margen para el error. En un encuentro se decide todo.

Recuerda esta fase que comienza ahora, con los dieciseisavos de final, a hazañas históricas que han protagonizado equipos de nuestro fútbol, con protagonismo desafortunado para los grandes. Sobre todas las batallas épicas destacan tres que nos vienen a la memoria rápidamente y que tuvieron como protagonistas a tres modestos clubes del fútbol español; Toledo, Guadix y Novelda.

El 13 de diciembre de 2000, en el Salto del Caballo un equipo entonces de Segunda B, el Toledo, recibía al que en ese momento era vigente campeón de Europa, el Real Madrid. Los de Vicente del Bosque habían ganado en París al Valencia la final de Champions pero venían de perder en Tokio, ante Boca Juniors, la final de la Intercontinental. El técnico salmantino alineó a un equipo plagado de suplentes y lo pagó caro. Cidoncha e Israel le hicieron, en un abrir y cerrar de ojos, dos goles al equipo blanco, que sólo pudo maquillar el tanteo casi al final. Del Bosque dijo ese día que "los partidos no se pueden afrontar de esa manera. Nuestra eliminación es justa".

Tan sólo un mes de después, el 3 de enero de 2001 el Valencia de Héctor Cúper, vigente subcampeón de Europa, visitaba la localidad granadina de Guadix para vivir, en teoría, un partido plácido de dieciseisavos de final. El encuentro se fue trabando, tanto, que el equipo local pasó por encima de los valencianistas en muchas fases del mismo. Todo acabó en un intenso empate a cuatro goles que llevaría el encuentro a la tanda de penalties. Angulo falló el decisivo y los granadinos pasaron a octavos de final.

El Barcelona ha vivido dos eliminaciones muy dolorosas con partido único de por medio. Se recuerda mucho la del 11 de septiembre de 2002. Visitaba el equipo azulgrana la localidad alicantina de Novelda para disputar lo que parecía un trámite. Así lo decía el poderío del equipo de Van Gaal con Riquelme y Kluivert en la alineación titular, y el mal momento deportivo de los locales, colistas del grupo tercero de Segunda B. El estadio de La Magdalena vibró aquella noche, brutal para Toni Madrigal, autor de los tres goles que eliminaron a los culés de la competición. Sólo dos años después, en octubre de 2004, el equipo catalán fue reicidente y quedaba apeado ante la Gramanet, en otra noche nefasta.

Estas eliminaciones, la del Valencia ante el Guadix y la del Barcelona ante el Novelda a partido único tienen un denominador común en el banquillo rival. El catalán Antonio Teixidó era el encargado de llevar las riendas de los dos equipos vencedores. En una entrevista de la época, recién eliminado el Barcelona, Teixidó dijo que "por estos momentos el fútbol es único. No teníamos ninguna de las veces nada que perder y, sin embargo, tanto que ganar que los chicos se lo creyeron"

Para esta semana se prevén emociones fuertes. Cuando la Copa era a dos partidos era más complejo que una eliminación de este estilo se produjera. Aún así también se han vivido noches malas de equipos grandes. El Real Madrid cayó en dos ocasiones en los últimos once años, ante Real Unión (2008) y Alcorcón (2009) y el Atlético vivió, antes de la llegada de Simeone, en diciembre de 2011, una eliminación dolorosa ante el Albacete, entonces en Segunda B.

La Copa, a partido único, no te deja relajarte y rememorando estos partidos te das cuenta de la dificultad real. Nadie te regala nada y hablamos de unas eliminaciones que datan de veinte años atrás. Ahora todo se ha igualado más, hay que estar mucho más alerta.

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