Simeone se reencuentra en Las Palmas con su mejor Atlético (1-5)

Correa y Carrasco marcaron dos goles en los primeros cinco minutos. Doblete de Koke con 1-2. Oblak paró un penalti y Thomas sentenció.

David Vinuesa

Lo más fácil hubiese sido que Simeone tirase de su vieja guardia para sacar del apuro al Atlético de Madrid tras el empate en la primera jornada ante el Girona, pero el Cholo, al que muchas veces se ha tildado de conservador, metió el bisturí de lleno en el once inicial de su equipo para cortar de raíz las dudas rojiblancas. Juanfran, Gabi y Torres se unieron al sancionado Griezmann para dejar paso a la juventud de Vrsaljko, Thomas, Vietto y Correa que, sumados al retorno de Godín al eje de la zaga, terminaron de combinar verticalidad con seguridad para beneficio del Atlético de Madrid y desgracia de una denostada Las Palmas.

El Cholo lo tuvo claro y analizando los errores propios cometidos en la primera jornada dio con la tecla exacta para revertir la situación en la segunda cita liguera. ¿Qué falló en Gerona? No hubo verticalidad, faltó poderío en la medular, apenas hubo velocidad arriba y se falló en defensa. ¿Qué hizo el Atlético? Ser vertical con Correa y Carrasco, contundente con Thomas, seguro con Godín (salvo en el 1-2) y rápido con Vietto. Cinco retoques y la mejor versión estaba recuperada.

Si a la mejora del Atlético le añadimos que Las Palmas deambula por la Liga sin encontrar un atisbo de esa valentía bien entendida que tuvo con Setién en la primera vuelta del curso pasado quedaba sobre el papel un duelo muy desigual desde el minuto 1. Concretamente desde el 3’ se notó la diferencia y en el 5’, el terreno de juego pareció inclinarse en una sola dirección y esa era la de la portería amarilla. Sólo con dos latigazos iniciales y la pegada del segundo acto, el Atlético solucionó la papeleta en Gran Canaria y Simeone se reencontró con su equipo de toda la vida.

Paso al frente de Correa y Carrasco

A Carrasco se le lleva exigiendo desde hace tiempo, pero en un tanto por ciento bastante respetable, el belga ha ido respondiendo a las peticiones de Simeone. El ‘10’ es pura anarquía por momentos y si no se controlan sus ataques de juventud, su velocidad en ataque se convierte en un arma de doble filo a nivel de fallos y de actitud. Todo lo contrario pasa con Correa. Su semblante es siempre alegre y pocas veces, por no decir ninguna, se ha quejado de ser el jugador número 12. Aún así, el Cholo le mandó a él el mensaje motivador antes del encuentro.

Con Carrasco y Correa en el punto de mira sólo quedaba por ver si ambos daban el do de pecho, si lo daba sólo uno o si no lo hacía ninguno. La primera opción fue la acertada. Desde el minuto uno aceleraron las pulsaciones del equipo y con Simeone mirando atentamente desde la banda, el argentino anotó el 0-1 con una gran maniobra a los tres minutos mientras que en el cinco sería el belga el encargado de aportar su granito de arena con otro tanto lleno de calidad y desborde. El 70% del partido quedó cerrado a las primeras de cambio.

Godín falla y Koke renace

El 0-2 instalado en el marcador a los cinco minutos de encuentro apenas dio sensación de poder cambiar en la primera parte ya que la cortesía de Vitolo para no jugar ante el que será su equipo dejó sólo a Jonathan Viera al frente de Las Palmas. El conjunto de Manolo Márquez intimidó con un disparo lejano a Oblak, pero el primer tiempo dejó poco o nada más que destacar aparte del buen hacer de futbolistas como Thomas, imperial como pulmón de los suyos.

En la segunda parte, el Atlético no varió el plan inicial aunque sufrió pequeñas alteraciones en el mismo. Simeone metió en el campo a Gabi dejando fuera a Vietto por dos razones. La primera que el argentino tenía amarilla y llevaba un par de faltas ciertamente preocupantes y la segunda para reforzar aún más la seguridad de los madrileños. Las entradas posteriores de Torres y Savic llegarían ya con el 1-3 en el luminoso y los cambios locales con Araujo, Castellano y Benito, ídem.

El partido seguía muerto en las manos del Atlético de Madrid y el paso de los minutos daba aún más ventaja a la solidez rojiblanca. Sin embargo y con todo controlado, Godín rompió esa fortaleza atrás con un error impropio en él. El uruguayo midió muy mal un balón centrado desde la parte izquierda, se tragó el centro y Calleri marcó el 1-2 con casi toda la segunda parte por delante. Godín debutaba en Liga y no fue el causante de los errores en la anterior, pero no hay que dejar pasar que de tres goles que ha recibido el cuadro de Simeone en dos jornadas todos han llegado a base de cabezazos rivales.

Koke fusila y Oblak se luce

El tanto de Calleri removió el Estadio de Gran Canaria y por supuesto el partido aunque no duraría demasiado la alegría en el barrio insular. Apenas había aparecido y aún sigue lejos de ser ese ‘arquitecto’ que construye el juego de su equipo, pero Koke tiene calidad para dar y tomar. Gracias a él, el Atlético pasó de temer por el empate a golear. Cuatro minutos después del gol local, del 58 al 62, el número 6 visitante recogió un balón en la frontal para dar un ‘pase’ a la red perfecto con un chut colocado y preciso. A Koke debió parecerle poco su golazo y para cerrar el choque decidió sacarse de la chistera una tijera improvisada que supuso el 1-4. De aparecer poco a ser decisivo. Resurrección, nunca mejor dicho.

El que no necesita resucitar porque cada vez está más vivo es Oblak. Viera se encontró con el esloveno tras un penalti de Gabi y la pena máxima fue para la grada que vio como su equipo terminaba de tirar la toalla con el tanto fallado. Thomas remató su gran partido y anotó el quinto cerrando la manita colchonera en la recta final.

El Atlético goleó en Gran Canaria y el lastre del inicio queda atrás. El equipo de Simeone aprendió de errores pasados y la revolución en el once del Cholo sirvió al técnico para reencontrarse con la mejor versión de los suyos. Mestalla servirá para saber si la reacción es real o sólo un espejismo.

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