Control a distancia de los marcapasos: así funciona la telemonitorización de dispositivos implantables

La monitorización remota consiste en analizar a través de Internet, tanto el estado de un dispositivo como de los biomarcadores del paciente.

Libertad Digital

Gracias a los avances en investigación y desarrollo se están dando grandes pasos en Medicina y hoy en día es posible telemonitorizar cómo evoluciona un paciente portador de marcapasos o de desfibriladores automáticos implantables (DAI), entre otros dispositivos implantables, por ejemplo.

Entre las principales ventajas del uso de las nuevas tecnologías en estos dispositivos, desde la Fundación Española del Corazón (FEC), se calcula que hasta un 50% de las visitas presenciales se podrían ahorrar hoy, gracias a este seguimiento a distancia o telemonitorización de los pacientes.

Otro de sus beneficios, según la FEC es que de esta manera se pueden detectar precozmente tanto problemas en el funcionamiento de estos dispositivos médicos implantados, como en la salud de sus portadores. "Este control remoto de los aparatos y de los biomarcadores (o indicadores de salud) eleva notablemente la seguridad de los pacientes", asegura.

Pero, ¿cómo funciona? La monitorización remota consiste en analizar completamente, a través de Internet, tanto el estado de un dispositivo como de los biomarcadores del paciente que lo lleva, que quedan en un registro, y se analizan en una consulta a cientos de kilómetros, donde se puede ver cuál es el estado del paciente, de su dispositivo, y comprobar que todo sea correcto, según detalla el cardiólogo, especialista en arritmias y electrofisiología de la Unidad de Arritmias y Marcapasos-Neoláser cardiovascular de Quirónsalud Sagrado Corazón (Sevilla), el doctor Juan Manuel Fernández.

Este experto añade además que este sistema funciona con Internet y un módem que el paciente puede tener en su mesilla de noche. "Se conecta por el móvil o por wifi y el dispositivo implantado, sea un marcapasos o un desfibrilador, manda la información al especialista", recalca.

En concreto, el electrofisiólogo dice que se le proporciona al paciente un dispositivo que coloca en su mesilla de noche, y es a través de la telemetría como se conecta al dispositivo del paciente. "El equipo de cardiólogos recibe información de seguimientos rutinarios programados, así como todo tipo de alertas relacionadas con el estado clínico del paciente o con el funcionamiento del dispositivo, permitiéndonos corregir desviaciones o tomar decisiones sobre cambios de terapia inmediatamente", celebra Fernández.

A su juicio, esta herramienta es "fiable y segura", y hasta hace poco, estos dispositivos sólo se podían revisar en la consulta de forma presencial. "Ahora, su uso rutinario va a permitir detectar anomalías en la función de resincronización de los marcapasos, cuando antes se hubiera tardado meses en diagnosticarlas", señala por su parte la Fundación Española del Corazón (FEC).

Detectar episodios adversos en el paciente

Así, el doctor Juan Manuel Fernández afirma que las ventajas son "numerosas y muy significativas" para los pacientes, y permiten la detección precoz de eventos adversos en el paciente, como nuevas arritmias, terapias y choques del DAI, pérdida de resincronización y empeoramiento de la insuficiencia cardiaca.

"La telemonitorización facilita la detección de problemas técnicos del dispositivo (fallos con el electrodo, disminución precoz de batería, etc.) y nos aporta mucha más información en tiempo real que una consulta presencial, que se produce cada 6 meses o 1 año, además de ser más cómoda para el paciente porque les evita desplazamientos", remarca este experto.

Eso sí, recuerda que, a pesar de estos avances, hoy en día no hay por qué tener problemas, ni miedo al contagio de coronavirus, a la hora de acudir a las consultas, ya que los centros hospitalarios cuentan con circuitos limpios de este virus, y en el caso concreto de Quirónsalud Sagrado Corazón, el centro cumple con los estándares más exigentes a nivel internacional de desinfección, según le acredita la certificación Applus+ Protocolo Seguro frente al Covid-19.

Desde la FEC advierten en este sentido de que el porcentaje de centros que realizan un control remoto a pacientes con un resincronizador es aún bajo. No obstante, el doctor Fernández celebra que actualmente la reciente Unidad de Arritmias y Marcapasos - Neoláser Cadiovascular de Quirónsalud Sagrado Corazón lleva el seguimiento de más de 1.300 pacientes, portadores de marcapasos, DAI (Desfibrilador Automático Implantable), TRC (Terapia de Resincronización Cardíaca) y Holter.

"Inicialmente comenzamos dando servicio de seguimiento presencial a todos los pacientes a los que les implantábamos un marcapasos o cualquier tipo de dispositivo en nuestro hospital, pero pronto experimentamos un crecimiento vertiginoso: a nuestros pacientes se unieron otros implantados previamente en otros hospitales y pacientes de provincias vecinas", asegura el doctor Fernández.

En su opinión, "se trataba de la única consulta monográfica de Sevilla dedicada al control de estos dispositivos", y por ello pronto asumieron pacientes de todas las procedencias, con todo tipo de dispositivos, y establecieron un seguimiento en paralelo y colaboración con sus cardiólogos clínicos.

Según recuerda el electrofisiólogo de la Unidad de Monitorización remota de marcapasos y dispositivos implantables pionera en la sanidad privada andaluza, el seguimiento a distancia de estos dispositivos cardiológicos permite atender a cualquier paciente con independencia de su localización geográfica (actualmente atienden pacientes residentes en Venezuela, USA, Ceuta, Canarias, entre otros).

A día de hoy, esta consulta ha dado cobertura a un hueco asistencial existente en el área de los implantes cardíacos, convirtiéndose en referencia en la medicina privada de Sevilla, recibiendo pacientes de Huelva, Cádiz, Badajoz, Córdoba, Málaga, e incluso de Ceuta y de Melilla.

Este equipo cuenta con gran especialización y experiencia en la revisión de dispositivos y está formado por 4 electrofisiólogos, 2 cardiólogos clínicos, 2 cirujanos cardiacos, y 3 enfermeras especialmente formadas en marcapasos.

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