Los neandertales, más cerca gracias a 17 cráneos encontrados en Atapuerca

La revista Science publica esta investigación que muestra como el primer cambio evolutivo posneandertal se centró en los dientes.

Libertad Digital

Veintiún años después de la publicación en la revista Nature de los tres primeros cráneos encontrados en el yacimiento de la Sima de los Huesos –Atapuerca, Burgos–, un nuevo trabajo científico muestra al mundo hasta diecisiete cráneos fruto de un trabajo paciente y arduo. En esta ocasión ha sido la revista Science la encargada de hacerse eco de tan increíble hallazgo arqueológico. El trabajo, liderado por el director del Museo de Evolución Humana, Juan Luis Arsuaga, ha sido llevado a cabo por Investigadores del Centro Mixto de Evolución y Comportamiento Humanos, formado por nueve universidades e instituciones españolas y seis extranjeras.

El artículo de la revista da a conocer una increíble colección de cráneos en diferentes estados de conservación. Desde los primeros descubrimientos, allá por 1993, los investigadores han trabajado pacientemente en el yacimiento. Los científicos han identificando fragmentos craneales, a veces muy pequeños, para recomponer los cráneos, en un laborioso esfuerzo que todavía no ha concluido. Se estima que el número de individuos acumulados en este lugar se acerca a la treintena y sus esqueletos parecen estar completos, aunque los huesos se encuentran en muchos casos rotos y mezclados.

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En paralelo con el trabajo de reconstrucción de cráneos, los investigadores han ahondado en mejorar los conocimientos de geología del yacimiento obtenidos hasta la fecha, para poder así entender que factores influyen para que se propicie semejante acumulación de cadáveres, así como para poder establecer la datación de los mismos. Gracias a las nuevas técnicas puestas a prueba en otros yacimientos de Atapuerca, los investigadores estiman una edad en torno a los 430.000 años para los fósiles.

Como elemento positivo del yacimiento, los individuos de la Sima de los Huesos pertenecen a una misma población biológica, lo que permite estudiar su variación individual, las diferencias sexuales, el patrón de desarrollo, etc. "No hay ningún yacimiento en la historia que haya proporcionado tantos cráneos de una especie humana extinguida", asegura Juan Luis Arsuaga en el artículo.

Primer cambio evolutivo: los dientes

Una cuestión muy debatida es la de cómo se fue construyendo el cráneo neandertal a lo largo de la evolución. El estudio de la Sima confirma la teoría, ya avanzada por otros autores, de que el patrón evolutivo es de tipo "modular" o "en mosaico".

Los primeros cambios se produjeron en los dientes y en la cara, lo que parece indicar que se trató de una especialización masticatoria. Otras partes del cráneo, como la caja craneal o neurocráneo y el encéfalo que contiene, se modificaron más tarde.

Poblaciones e intercambios genéticos

La uniformidad de la población de la Sima contrasta con la variación que se encuentra cuando se comparan todos los fósiles europeos del Pleistoceno medio, periodo que va desde hace 780.000 años hasta hace 130.000 años. Algunas desemejanzas pueden deberse al tiempo que separa los yacimientos, pero otras parecen tener más que ver con diferencias regionales. Incluso es posible que convivieran poblaciones con rasgos neandertales más o menos marcados junto con otras que presentan un aspecto arcaico.

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Es probable que hubiera reemplazamientos de unas poblaciones por otras y también intercambios genéticos, como se ha apuntado al respecto del genoma mitocondrial recuperado hace poco en uno de los fósiles de la Sima, y que no es del tipo neandertal. Los autores del trabajo se decantan por un modelo evolutivo complejo, o cladogenético, antes que por uno lineal o anagenético, más simple.

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