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¿Qué fue de los protagonistas de... 'Salvados por la campana'?

Para quienes ronden la treintena, y a no ser que vivieran debajo de una piedra durante los primeros noventa, los nombres de Zach Morris y Kelly Kapowski les resultarán tremendamente familiares. La sitcom Salvados por la campana forma parte del inconsciente colectivo de una generación que entonces apenas era preadolescente y que se acercaba a las incipientes cadenas privadas españolas atraída por el derroche hormonal de series como Sensación de vivir o Melrose Place.

En el año 2009 la revista People volvió a reunir el elenco para una sesión fotográfica, y –Photoshop aparte- no parecía que hubieran resistido mal el paso del tiempo. Pero sin duda, un acercamiento a los actores que protagonizaron Salvados por la campana depara todo tipo de sorpresas. Quienes parecían predestinados al éxito nunca lograron acercarse a él. Otros lo rozaron con la punta de los dedos antes de caer en el olvido. Y alguno, probablemente quien menos se esperaba, se precipitó en el previsible abismo de alcohol, drogas y sexo –sobre todo sexo- que parece estar esperando tras la esquina a las estrellas juveniles. Esta es una historia de sangre, campanas, cirugía y encasillamiento.

Salvados por la campana era, a su vez, un spin-off de otra sitcom, la efímera Good Morning, Miss Bliss, protagonizada por la veterana Hayley Mills para el canal Disney durante una única temporada. Pese a ello la serie, centrada en la vida de una profesora de instituto, sirvió de carta de presentación a algunos de los alumnos de ésta, los interpretados por Mark-Paul Gosselaar y Justin Diamond, los futuros protagonistas de Salvados por la campana.

La serie se extendió a lo largo de cuatro exitosas temporadas, entre 1988 y 1993. A su vez, disfrutó de su propio y fracasado spin-off, Salvados por la campana, años de universidad, que apenas alcanzó una temporada. La serie finalizaba con Zach Morris y Kelly Kapowsky comprometiéndose al matrimonio, pero aún faltaba por llegar un telefilm realizado ese mismo año, Salvados por la campana: Boda en Las Vegas, que salvó la reincorporación del reparto completo –incluyendo a Elizabeth Berkley- tampoco merece más comentarios, igual que Salvados por la campana: la nueva clase (1994-2000) y Salvados por la campana: el videojuego… no, esto último nos lo estamos inventando.

Mark-Paul Gosselaar (Zack Morris). El atractivo caradura interpretado por el actor californiano, que en la actualidad cuenta 38 años, y tras un largo hiato y diversos papeles en series efímeras, ha continuado su labor en series del conocido productor Stephen Bochco. Primero fueron las tres últimas temporadas de la conocida Policías de Nueva York, y más tarde en Ganando el juicio, de TNT, que le ha reportado el mayor éxito de crítica de su carrera. Gosselaar, de padre holandés y madre indonesia, estuvo casado con la actriz Lisa Ann Russell hasta el año 2010, y nunca ha dado el salto al cine.

 

Tiffani-Amber Thiessen (Kelly Kapowski). La historia de la californiana parece diseñada por el mismo arquitecto del sueño americano. Ganadora habitual de concursos infantiles de belleza, Thiessen, de 38 años, saltó a la fama con la serie que nos ocupa, para pasar más tarde a Sensación de vivir, otro hito de las hormonas noventeras, en la que ejerció de villana entre el 94 y el 98. Uno de sus novios se suicidó al final de aquella década, y ahora se sustenta a través de su trabajo en televisión, aunque su posado en Playboy es de los más recordados. Su incursión en la gran pantalla más conocida es en Un final made in Hollywood, de Woody Allen. Ahora firma sus trabajos como Thiffani Thiessen. Sin Amber. Desde 2009 está casada con Brady Smith, con quien tiene una hija.

Elizabeth Berkley (Jesse Spano). La escultural actriz, de 39 años, hizo audiciones para el papel que recayó en Thiessen, pero gustó tanto a los productores que crearon para ella el papel de Spano. Berkley, que interpretaba a la empollona de la clase, es la que más oportunidades ha tenido en la gran pantalla. Lástima que la mayor de ellas fuera una película aparentemente ganadora titulada Showgirls (1995) que a punto estuvo de acabar con la carrera del holandés Paul Verhoeven, y que, pese a la voluntariosa interpretación de la actriz –la película estaba llena de desnudos y escenas de sexo explícitas- metió a Berkley en la lista negra de las actrices de Hollywood, de donde nunca ha salido. Pese a algunos intentos en el cine indie (Una rubia auténtica), posteriormente se la ha podido ver de nuevo en la pequeña pantalla, con breves papeles en series como CSI Miami, donde ha intepretado durante varias temporadas a la exmujer del famoso Horatio Caine, o The L Word, de temática lésbica.

Mario Lopez (Slater). Hijo de mexicanos pero nacido en California, la trayectoria de Mario Lopez ha acabado siendo la más afortunada de todas. El actor latino interpretaba al mejor amigo de Zach Morris, y todo un rompecorazones con las chicas. Pese a que su trayectoria como actor no fructificó más allá de la televisión, Lopez ha sabido reciclarse como presentador, y es una presencia recurrente en la televisión norteamericana. En 1991 apareció en American Gladiators, en 2006 se le pudo ver como bailarín en el show de ABC Bailando con las estrellas y mantiene un reality show con su nombre en la VH1, titulado Mario Lopez: Saved By The Baby. También ha escrito un libro de cocina, otro de musculación (Mario Lopez Lockout Fitness), es portada habitual de revistas de todo tipo, y actualmente presenta el concurso de baile America’s Best Dance, del que se encarga desde 2008.

Justin Diamond (Samuel Screech Powers) era el patán de la clase y paradigma del “nerd” o empollón americano, además del aderezo cómico de las aventuras sentimentales de sus compañeros. Eterno enamorado del personaje de Lisa, Diamond fue el único superviviente del reparto original en Salvados por la campana: la nueva clase… ¡como jefe de estudios! Quizá deseoso de despegar, en 2006 rodó un vídeo pornográfico titulado Screeched: Saved by the smell, para el cual contrató a dos prostitutas. No obstante, y en una operación comercial que podría calificarse como jugada maestra, Diamond también lanzó un libro autobiográfico en el que contaba sus experiencias en la serie, Justin Diamond: Behind the bell , cuya traducción sería Detrás de la campana (sic), y en el que acusaba a sus compañeros de reparto de marginarle durante la grabación. En evidente venganza, Diamond desvelaba en el libro todas las manías de aquellos: la vigorexia de Lopez, el ego de Gosselaar… Diamond, mucho más recoroso que su personaje en la ficción, fue el único que no apareció en la reunión de la revista People, como puede verse en la foto superior.

Lark Voorhies (Lisa Turtle). La vida de la niña rica de la serie ha estado llena de affaires  que, al menos en la prensa rosa americana, ocuparon muchos más titulares que su trabajo como actriz, limitado a algunas apariciones especiales en series como El Príncipe de Bel Air o Star Trek: Espacio Profundo 9. Voorhies, que pertenece a los testigos de Jehová, apenas se relacionó con sus compañeros de rodaje en la serie durante la grabación, lo que no le impidió tener un sonado romance con Gosselaar que se prolongó durante tres años. Posteriormente, estuvo prometida con el cómico Martin Lawrence (Dos policías rebeldes) y se ha casado en varias ocasiones, ganando una importante demanda por difamación a un diario. Este mismo año ha vuelto a saltar a las portadas debido a una operación facial que ha hecho estragos en su aspecto (comparen la foto superior y la inferior y nos cuentan).

Dennis Haskins (Señor Belding). En realidad, el papel del veterano director del instituto es de los más recordados de la serie. Haskins, de 61 años, e igual de encasillado que Screech, repitió en los sucesivos spin-offs de la sitcom. Tanto es así que ahora se dedica a participar en el show de Lopez Bailando con las estrellas, además de publicar cosas como un disco de karaoke, “Karaoke With Your Favorite Principal Dennis.”, en el que utiliza el rol que  le hizo famoso (Principal significa director).

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