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'Homeland': Sin duda, la mejor serie de la temporada

Para curarse la abstinencia que provoca esperar el regreso de Juego de Tronos o Treme nada mejor que correr a refugiarse en la nueva parrilla televisiva estadounidense. ¿Qué hay de nuevo por HBO, AMC , ABC o Showtime? No mucho, pero suficiente para mitigar la espera.

A pesar de los sonados fracasos como The Playboy Club -en serio, ¿qué pretendíais con ESO?-  o Last man Standing entre esta primera hornada de nuevas series es sencillo dar con material para poder disfrutar de buena tele todas las noches. Para quien suscribe, encabezan los mejores estrenos cuatro series American Horror Story -de la que ya hablamos el otro día-, Boss, Hell on Wheels; y la joya de la corona: Homeland. Y no, no está Person of interest. Ni lo estará.

Pero volvamos a Homeland. El punto de partida es una operación del Ejército estadounidense en Irak, que de rebote encuentra en un zulo al sargento Brody (Damian Lewis). Fue secuestrado por Al Qaeda ocho años atrás y ya obviamente todos le daba por muerto. Pero no. Mientras automáticamente transmuta en el nuevo héroe americano para todos los prime time, una avispada agente de la CIA, Carrie Mathinson (Claire Danes) sospechará de él: sabe que un americano se ha cambiado al bando de Al Qaeda, y detecta en el pelirrojísimo Brody tiene todas las papeletas. Pero en la agencia de inteligencia nadie le cree, y tienen más que fundados motivos para hacerlo [Evito ESPOILER].

¿Historia de buenos y malos, entonces? Nada de eso. Homeland va de dejarse manipular, de no saber quién es el bueno y quién el malo; ni de cuál narices es el bando correcto. La acción orbitará en torno a una cada vez más desquiciada Mathinson en su lucha contra el mundo, al que trata de demostrar que Brody es un traidor…Pero el espectador nunca sabrá si ella está en lo correcto, o todo es un delirio de su chalada cabecita. O mejor dicho; la sensación de tener la respuesta acertada durará aproximadamente un minuto. Lo único que está claro es que en Homeland alguien miente.

Si la serie consigue manipular (emocionalmente hablando) y sobre todo, intrigar, es es gracias las excepcionales interpretaciones de sus dos protagonistas. Damian Lewis (que para mí siempre será Mr. Winters de Band of Brothers) da en el clavo con la interpretación de un hombre oscuro, contenido y con algo (mucho) de esconder. Nos asusta, nos inquieta y también llegará a conmovernos. Por momentos, le perdonaremos su teórico cambio de bando, despedazados por su drama personal: Tras pasar infinitas torturas físicas, Brody vuelve de la misma muerte y se encuentra su preciosa mujer con su mejor amigo (los clichés también duelen, ¿no?), que además es el padre perfecto para dos hijos a los que apenas reconoce. Todo eso, pero sin ese tono a culebrón que se ha colado en mis palabras.

Pero para mí sin duda el premio Seriemente a la mejor intepretación se la lleva Claire Danes. Tan faltos como estamos de personajes femeninos interesantes, el de Carrie es un soplo de aire fresco, una perita en dulce que la actriz no podía aprovechar mejor. La agente Mathinson es una investigadora sagaz, intuitiva e inteligentísima… y en la cruz, lo más interesante: es profundamente obsesiva, anda algo falta de escrúpulos, y no se encuentra en su mejor momento de salud mental. Alguien que despierta idénticas ganas de abrazarle, que de mandarle bien lejos: un desastre como pareja, hija, vecina, o compañera. Carrie hará lo que sea por demostrar que tiene razón, en el más amplio sentido de la palabra. Será frágil y atractiva cuando le beneficie…y toda una desquiciada cuando se relaje. El interesantísimo contrapunto que le da su mentor en la CIA, interpretado por Mandy Patinkin (Hola, soy Íñigo Montoya, tú mataste…) pondrá la guinda a un personaje (casi) redondo.

Yo espero mucho de Homeland. Y eso generalmente no es bueno, porque es más que probable que acabe decepcionándome. Así que, no pienso preguntarme qué cabriola inventarán los guionistas cuando la trama del tira y afloja Mathinson-Brody se agote, y todo lo que ahora es un misterio sea revelado. Por el momento, pienso seguir disfrutando de una serie de fácil digestión pero con mucha calidad, mientras sigo devanándome los sesos para elegir bando;  y me entero que han firmado una segunda temporada. Eso no puede ser malo.

Para acabar, os contaré una curiosidad: Alex Gansa y Howard Gordon (los papás de Homeland) no han creado la serie de cero. En realidad, han adaptado el drama israelí Hatufim (Prisioneros de guerra ) que hablaba de las dificultades de readaptación de dos soldados israelíes, tras 17 años de cautiverio en Siria.

En EEUU Homeland ha emitido siete episodios. En España la emitirá la cadena TNT

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