El blog de Federico

Yo votaría UPPyD

Dejando al margen la abstención, el voto nulo y en blanco, creo que entre los lectores de LD el voto liberal, sin duda mayoritario, oscila entre el PP y UPyD, con posible parada y fonda asturiana en el Foro de Alvarez Cascos. Yo vivo en mi propia casa esa división entre el apoyo al PP y a UPyD que también se advierte en todos los foros y blogs de nuestro periódico. Y no seré el único que cohabita con el deseo de infligir al PSOE una derrota aplastante, algo sólo al alcance del PP, y la necesidad de que el PP no se desvíe por los ribazos, terraplenes barbacanas y costaneras del pacto con los separatistas catalanes, olvidando la imprescindible regeneración del régimen.

Los dos argumentos son razonables: hay que aplastar al PSOE en las urnas y hay que evitar que el PP se abarragane con CiU y el propio PSOE. Yo no voy a pedir el voto para el PP ni para UPyD y, al mismo tiempo, lo pido para los dos. Si tuviera la mínima sospecha de que el PP no fuera a ganar por mayoría absoluta, lo votaría con una pinza de la ropa en la nariz. Pero como creo que la mayoría absolutísima ya no hay quien se la quite a Rajoy, votaré a Rosa Díez. Estoy pensando en votar al PP para el Senado y en convencer a la media familia reluctante a UPyD de que haga lo mismo. Pero creo que pocas veces los españoles han pensado tanto y han tenido tan decidido el voto. O sea, que tampoco hay que insistir en una papeleta que, necesariamente, debe participar con la de otro partido en la búsqueda de soluciones para nuestra pobre nación, nuestro arruinado Estado y nuestras atropelladas libertades.

No se puede votar a los dos partidos que pueden ayudar, con los partidos regionales no separatistas, a sepultar por muchos años al PSOE porque no hay papeletas de UPPyD, que es lo que votaría yo, pero lo esencial es que, tras contar el resultado electoral en nuestro programa especial en esRadio y LDTV desde las 19:45 del 20N, nos dediquemos desde las seis del 21N a trabajar en la medida de nuestras posibilidades para salir de la ruina y abandonar la deriva separatista, corrupta y liberticida de España, que tiene en la independencia del Poder Judicial un reto aún mayor que el de la Economía. No hay que votar y hacer política un día cada cuatro años, sino todos los días y en cuatro frentes: libertad, igualdad, propiedad y, de nuevo, libertad, que siempre será poca. En eso estamos, para defenderlo nacimos y en ello seguiremos. De nuestro compromiso pueden estar seguros los lectores, oyentes y televidentes o veedores del grupo de Libertad Digital; y once años lo atestiguan. Pero la libertad es una conquista diaria y la corrupción, que es otra forma de tiranía, acecha en todos los países y todas las instituciones. Nunca triunfará del todo, porque la naturaleza humana no es angelical, bien al contrario. Y tal vez por ser poco menos que imposible, los liberales padecemos una pasión fatal, inextinguible, por la libertad. Votemos lo que votemos. O no votemos.

PD. Bienvenida a Libertad Digital, Zoe Valdés. Queremos acompañarte pronto a votar en Cuba, a sabiendas de que votar en libertad es siempre necesario pero nunca suficiente.

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