El blog de Federico

Una semana electoral entre el vértigo y la ruina

En siete días y a estas horas de la noche tendremos ya una perspectiva del inmediato futuro político, tanto para el PSOE como para el PP. Es curioso lo que dos elecciones regionales pueden dar de sí, pero es el caso de las gallegas y las vascas. Estas últimas son las más reñidas según las encuestas desde 1980, o eso dicen los expertos. Yo en un país que vive bajo el terror no hago caso de las encuestas ni confío en las elecciones, aunque los resistentes al separatismo y el terrorismo siempre defienden la posibilidad de votar. Supongo que es una forma parcial de acercarse a la democracia y lo aprecian mejor que yo. Pero lo triste es que cada vez más las elecciones de las taifas se parecen a las vascas y catalanas: nacionalismo hegemónico en lo político, mediático y educativo; los partidos antaño españoles oscilando entre el travestismo y la alta traición; y todos exhibiendo lo muchísimo que valen y lo poco que les valora España. O sea, un horror.

Por supuesto, los electores pueden corregir muchas cosas, pero la experiencia demuestra que hay un código no escrito en la casta política que les lleva a luchar por el Poder, la Tele y el Presupuesto, pero nunca por las ideas y los principios que hacen posibles una nación política y un Estado democrático. Por eso España ha cambiado varias veces de Gobierno pero sólo cambia a peor en cuanto signifique Libertad y Estado de Derecho.

En estas dos elecciones se cruzan, sin embargo, el problema nacional de fondo y los problemas políticos y de liderazgo de los dos grandes partidos, PSOE y PP. En las elecciones gallegas, el PP se asoma al vértigo del triunfo, que la caída del PSOE hace posible, y la derrota que significaría no formar gobierno y que precipitaría o, al menos, debería precipitar una catarsis interna y un congreso democrático que liquide la ruinosa añada rajoyesca. Es posible que de ese congreso saliera vencedor Gallardón, porque todo es empeorable en la Derecha. Pero el tambaleante edil, cuyos viajes "gratis total" deben de ser muchos más y mucho más caros que los de Bermejo, aún no ha heredado.

Por fin un partido, UPyD, ha roto el tabú del voto emigrante en Galicia, uno de los casos de corrupción política más escandalosos de España. Basta decir que el nieto de un gallego que jamás ha vuelto a la Galicia de sus abuelos tiene el mismo derecho a votar que los que viven y pagan impuestos en la tierra de Rosalía, Cunqueiro y Valle Inclán. Eso es una estafa abocada a la corrupción, y espero que uno de los dos grandes, el que pierda, se una a UPyD para acabar de raíz con esa tomadura de pelo y de urna. Es como lo del cupo fiscal vasco, sólo denunciado por UPyD y motivo muy sólido para votarlos.

Aunque la encuesta electoral del Gobierno vasco ha dado al PSOE una posibilidad de victoria que sólo tiene el PNV, sí sería posible que una alianza PSE-PP-UPyD lograra la mayoría suficiente para formar Gobierno. Esa sería la última oportunidad de ZP para enmendar su rumbo político, aunque a él le convenga en Madrid pactar con el PNV y los nacionalistas en general, que en Cataluña son, simplemente, los suyos. Ahí sí que la aritmética nos acerca al vértigo. Con los resultados de María San Gil y los escaños que gana el Parlamento por la prohibición a las siglas proetarras, el PP hubiera sido factor clave en la creación de una alternativa al nacionalismo. Pero habrá que contar los votos.

Sade escribió dos novelas sobre dos hermanas: Justine, ou les malheurs de la vertu y Juliette ou les prosperités du vice. Es mucho mejor la que trata de las desgracias de la virtud, pero se acercan mucho más a la trayectoria del PSOE las prosperidades del vicio. Zapatero, por tener, hasta tiene la oportunidad de enmendarse. El PP, sólo de sobrevivir.

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