El blog de Federico

Todavía está a tiempo la COPE de salirse del EGM

Hace un año, cuando Coronel de Palma y Nacho Villa nos insultaban un día sí y otro también, cuando el Padre Bru presumía de que los oyentes que perdían no valían nada y los que conservaban eran de calidad muy superior, cuando a los que durante muchos años llevamos el peso de esa casa, cobrando menos de lo que ingresábamos y pagando en el banquillo la inquina contra la Iglesia más que la de la progrez contra nosotros, habríamos celebrado la debacle de la COPE, sobre todo tras episodios tan estúpidos y siniestros como las demandas del Padre Bru contra el Grupo Risa. Pero al margen del malhadado presbítero, en esRadio no tenemos ningún contencioso con nuestra antigua casa. La relación con Barriocanal es buena, la relación con Buruaga también y de los dueños de la cadena sólo recibimos amables rememoraciones y cariñosos recuerdos. Hace un año y pocos meses dijeron seguir lo que algunos llamaban el Ideario, que nadie sabe lo que es y nadie sospechó que pudiera ser el fichaje masivo de figuras de la SER; pero la empresa es suya y son libres de hacer lo que les parezca. Si no nos hubieran agraviado, si no hubieran perseguido a nuestras emisoras asociadas y si no se hubieran comportado como siervos de Cebrián y criados de Ferrari, no les hubiéramos dedicado ni un minuto. Por otra parte, siempre les estaremos agradecidos por llevarnos a crear esRadio. Dios escribe recto con renglones torcidos, suele decirse, y algunos obispos hacen el bien a veces, aunque sea con mala intención. Lo siento por los cientos de miles de oyentes nuestros que no pueden seguirnos, pero es evidente que buena parte de ellos ya lo hacen, y cada día más.

Pero como su apuesta por la audiencia a cualquier precio con tal de que el EGM lo refrendara ha fracasado de manera no sé si merecida pero cruel e inapelable, la COPE podría hacer ahora lo que más le conviene, que es dejar el EGM. No sólo porque, como los Premios Ondas, es un premio de Prisa a sí misma, o porque, como demostró Abellán, otro al que también le han infligido el Ideario, está tan mal hecho que no sirve ni como indicador de tendencia. Es verdad que algunos publicitarios, que no suelen oír ni siquiera su propia radio, tienen en el EGM una forma cómoda de recibir publicidad sin tener que buscarla, pero es igualmente cierto que si hubiera una medición de audiencias en la radio tan fiable como la de televisión, se adaptarían de inmediato a la nueva fórmula.

Nada tiene que ganar la COPE con el EGM, ni Onda Cero subirá nunca más que la SER, aunque Ferrari haga el trabajo sucio del oligopolio de las ondas, ni le darán nunca demasiada cancha a Punto Radio. Creo que lo razonable es que los perjudicados de dentro y los que voluntariamente nos quedamos fuera del EGM podríamos crear un sistema de medición que no se preocupe de otra cosa que de medir bien la audiencia, con garantías, sin cocina y sin recocina, sin extrapolaciones ni manipulaciones; no de salvar siempre a la SER o de negarse a medir las emisoras alegales, incluso con cautela judicial, de unas cadenas mientras miden las piratas del oligopolio, que son más que las de los demás. Aunque, para pirata, la corrupta casta política que paga en concesiones la docilidad de los medios. Coronel se unió al coro de Nabucco y supongo que en donde ahora ande verá con esa piedad tan de la casa el naufragio de Barriocanal, pero yo repito lo que siempre dije en la COPE: hay que salirse del EGM y crear un sistema fiable de medición. Lo dije cuando salía regular y cuando salía bien, igual que lo ha dicho Carlos Herrera cuando le ha ido mejor o le ha ido peor. Lo repito de nuevo desde esRadio. Y, parodiando a Machado, no por hacer más leña del olmo viejo, hendido por el rayo y en su mitad podrido, ya que, con la lluvia de abril y el sol de mayo, no pocas hojas verdes en esRadio le han salido. Nos interesa a todos –o a casi todos– que haya un sistema fiable y neutral de medición, a los que vamos para arriba y a los que van para abajo. Hagámoslo.

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