El blog de Federico

Rubalcaba, cúrate pero suelta los documentos y al banquillo

Desconozco si Rubalcaba está enfermo o lo finge, no acabo de entender cómo una exploración de próstata –tacto rectal, radiografías– por aumento del PSA puede producir infección urinaria, ni sé si tiene dañado el páncreas, la próstata o sólo la ética, que está moribunda. Lo que sé es que Rubalcaba tiene desde hace casi un año retenidos documentos para juzgar al jefe de los Tedax en el 11-M, Sánchez Manzano, por su actuación ilegal acaparando, destruyendo o investigando muestras de los trenes que tiene prohibido legalmente investigar. Y que esos documentos –protocolo de los Tedax, entregado a la juez tarde y previa manipulación, y número de los tedax que participaron en la recogida de muestras, con desaparición de un centenar de bolsas–, Rubalcaba se ha negado a entregarlos a la Justicia. Peor aún: ha publicado una nota llena de falsedades contra El Mundo que, además de mentir bellacamente, desmiente el bulo de que Rubalcaba es listísimo. Lo que tiene es una cara durísima y lo que no tiene es escrúpulos, pero eso sólo demuestra malicia; ni astucia, ni inteligencia.

Rubalcaba puede estar como esté, pero el Ministerio del Interior tiene que entregar los datos y documentos que oculta fachendosamente a la Justicia. Y debe hacerlo ya. No se le han pedido a un tipo llamado Alfredo Pérez, sino al ministro del Interior, que lleva casi un año obstruyendo la acción de la Justicia. Y como dice el Gobierno que está bien, aunque se pierda, qué pena, la sesión de control del miércoles, debe cumplir con su obligación, que no es ayudar a unos señores de uniforme que presuntamente han cometido gravísimos delitos sino a que se haga justicia con ellos.

Si la extraña enfermedad de Rubalcaba se sustancia en el retraso en entregar los papeles que pide la jueza, la consideraremos falsa. Pero el responsable de que uno de sus ministerios no colabore en la investigación del 11-M es Zapatero. Estaría bien que Rajoy, por una vez, le preguntara al respecto.

Yo deseo la curación de Rubalcaba, pero no por caridad sino por simple razón de justicia: tiene que sentarse en el banquillo por el caso Faisán. Y tal vez por el 11-M. Y seguramente, por comprar el silencio de los asesinos de los GAL. Rubalcaba puede tener una infección, o no. Pero el Gobierno de España y esta España sin Gobierno tienen una infección de ilegalitis que se llama Rubalcaba. Atiéndase. Opérese. Cúrese. Júzguese.

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