El blog de Federico

Por fin, una buena noticia para el PP

No voy a hablar de la última aportación a la renovación natural de la Derecha del incontinente Fraga (para mí que es taraza en su reencarnación webera), porque ya escribo mañana sobre tan previsible acontecimiento en El Mundo. Pero, por compensar un poco la catarata de desastres que vengo comentando en este blog, diré que me ha sorprendido muy agradablemente la noticia que acabo de leer en LD: Alberto Fernández ha anunciado que se presentará como candidato a la Presidencia del PP de Cataluña. Así que ya hay tres candidatos, tres, donde elegir: Sirera, Nebrera y Alberto Fernández, de los Fernández de toda la vida. No importa cuál sea el resultado, en qué desemboquen los genuflexos alardes ilicitanos de Sirera, cómo sea el desenlace del neumococo electoralis de la pía Montse o si los Fernández Díaz, tantos años rajoyados, acaban rajoyándose. Lo importante es que en el sitio donde, según el marianismo oficioso, peor está el PP, los militantes van a tener la oportunidad de elegir entre tres personalidades contrastadas y valiosas, aunque en ausencia de su líder natural, que sigue siendo Vidal Quadras. Al que, por cierto, si el Partido y Rubalcaba no lo impiden, entrevisto mañana en la COPE.

Si los tres se presentan sin trampas compromisarias ni trucos burocráticos, el que gane, que no sé quién será, tendrá a su favor una legitimidad incontestable, la que emana de la democracia en el partido. Y durante el tiempo que dure su mandato, errado o acertado, siempre podrá decir y será verdad que ha sido la base la que lo ha elegido libremente y  que sus detractores pueden presentarse al congreso próximo. Ojalá en el PP nacional, sin la cláusula búlgara de rigor (mortis) pudiéramos decir lo mismo. Ojalá, aparte de Rajoy, se presentaran sin ser agredidos Esperanza Aguirre, Fidelio Gallardón y hasta el  alcalde de Calviá, que de los representantes peperos que he entrevistado últimamente me parece el más representativo de las bases y de su razonabilísima inquietud ante el devenir nacional. Supongo que el PP, bajo la sabia dirección de Fragardón, Rajordón y Gallardón, necesita un revés tan severo como el del PP en Cataluña para acordarse de que existe la democracia, eso que no sólo sirve para ser elegido sino para que elijan a otro. Y temo que hasta después de las europeas no se provoque esa benéfica situación. Pero como precedente, el de Cataluña no está mal. A ver si no se tuerce.

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