El blog de Federico

Para el verano: lecturas decepcionantes y reconfortantes

Hay libros que el lector puede de inmediato aconsejar o desaconsejar a otros lectores. Sin embargo, hay libros, o, mejor, lecturas que abocan a una experiencia esquizoide, donde lo bueno y lo malo del libro se disocian, pero no son fáciles de separar. En estos últimos meses he leído mucho y de muy diverso pelaje, así que, cumpliendo la tradición pre-veraniega del blog, voy a recomendar lo recomendable y lo que recomendaría evitar si yo hubiera podido hacerlo. Son fichas de lectura, más que críticas, pero espero que animen o disuadan a los lectores de estío, tan propensos a la voracidad.

Lev Tolstói, "La felicidad conyugal". Acantilado

Antes de Ana Karénina, el genio ruso escribió lo que para muchos es un ensayo fallido, para otros una joya y para algunos, entre los que me cuento, ambas cosas. La primera parte, sobre el enamoramiento, es excelente: está perfectamente contada la sorpresa ante los propios sentimientos, la muda y pavorosa incertidumbre, la dicha mareante del y el arrobo ensimismado de los enamorados. Hasta ahí, la felicidad conyugal es sólo la forma conyugal de la felicidad. Sin embargo, a mitad del relato, Tólstoi se aburre de los personajes y despacha rápidamente el súbito enfriamiento del amor, inconcreto y difuso, para presentar sin explicación alguna una felicidad que sería la de la conyugalidad, algo así como una feliz renuncia a la felicidad. Vale la pena leerlo –es una nouvelle, breve- por la primera parte y pese a la segunda. Pero puede haber lectores que tengan la decepción al revés.

Maj Sjöwall Per Walöö "La habitación cerrada" RBA

Excelente novela de las diez que escribieron los padres literarios de Mankell, pero está trufada de tales progradas antiamericanas sesenteras que uno duda entre lo reconfortante de una buena historia policíaca y lo decepcionante de una descripción de Occidente sectaria y cretinoide. Pero como Occidente sobrevive, lo decepcionante puede resultar reconfortante.

Joseph Wambaugh "Hollywood moon" Mosaico

En el prólogo de Michael Connelly sobre la novela de Per y Maj se cita como uno de sus grandes fervores a este antiguo policía con un don notable para las descripciones despectivas, casi a lo Baroja. Joseph Wambaugh Relectura tras el prólogo de Michael Connelly a la novela de Maj y Per. Había olvidado el libro y lo volveré a olvidar, lo cual es tal vez sólo la prueba del éxito de un cierto tipo de libro, sólido de estructura, simpático, amable, previsible y largo. La banalidad refrescante, la canción del verano.

Susan Hill "Las distintas guaridas de los hombres". Edhasa

Reconfortante del todo. Es una novela de intriga en la mejor tradición inglesa: femenina, costumbrista con una excelente historia de amor y un paisaje de fondo muy curioso: el curanderismo new age. Puede hacerse algo larga por el temprano destape del criminal (440 sobre 570 pp) y sobra la maldita interpolación con la confesión del asesino, que parecen imponer ahora todas las editoriales. Como suele ir en cursiva, es fácil saltársela.

 Dennis Lehane "Coronado" RBA Negra

Cinco relatos y ninguno bueno. "Hasta Gwen", quizá el peor, se convierte en una obra de teatro en dos actos titulada "Coronado", regalo del autor a un hermano actor. Caridad fallida o venganza oculta. No decepcionará a quienes, como yo, consideran que el autor está muy, muy sobrevalorado.

 Ann Rosman "El cofre del alma". Salamandra

Esta novísima autora sueca de éxito –que en unos meses será viejísima- no me ha llamado la atención por la historia, muy convencional y en la estela de Camilla Lackberg, sino por las cinco páginas, cinco de minucioso agradecimiento a la gente de su pueblo, donde ella vive y transcurre la acción. Por la foto de la autora, de una ingenuidad alucinada, no me extrañaría que un día sucediera en la idílica ínsula una tragedia de verdad.

 Sherwood Anderson "Muchos matrimonios" Gallo Nero

Título estupendo, novela decepcionante. No se atrevió a hacer el relato de un incesto y se quedó en una angina de pecho del viajante de Arthur Miller.

Francis Scott Fitzgerald. "Tres historias en torno a Gatsby". Rey Lear

Reconfortante, estimulante, refrescante, burbujeante: importante.

Francisco García Pavón, "Una semana de lluvia" Rey Lear

Desde que leí en mi adolescencia "Las hermanas coloradas", no había frecuentado los casos de Plinio, celebrado detective de Tomelloso. Falta de madurez por mi parte. Lo soberbio del libro es la recreación de una suerte de castellano arcaico, en su vocabulario que no en su sintaxis, parecido al que se conserva o se conservaba en otras comarcas de la España profunda. La intriga está muy bien temperada y aunque acaso sobran homenajes particulares y algunas páginas dedicadas a la manufactura y cocinado de las gachas, el conjunto es sorprendentemente bueno. O a mí me lo ha parecido.

Andrea Camilleri, "La edad de la duda". Salamandra

 Una novela que parece menor pero que es bastante mayor y para mayores. No tan densa de intriga como las habituales de Montalbano pero que se limita a contar una historia de amor o de deseo o simplemente de vejez y melancolía que el personaje contempla al mismo tiempo que el lector. Me ha resultado triste, leve y corta pero no me ha decepcionado en absoluto.

Benjamin Black "Muerte en verano". Alfaguara

Hasta ahora no me habían gustado las novelas policíacas de John Banville, afamado novelista irlandés. Me parecía que estaba demasiado pendiente de recordarnos que él es un autor serio, importante, por encima del género. En esta ocasión, sin embargo, se ha atenido a sus reglas y el resultado es no sólo bueno sino superior. Metáforas e hipérboles, sencillamente, soberbias.

Bernhard Schlink "Mentiras de verano". Anagrama

Siete historias: tres formidables, tres flojas y una, mitad y mitad. Sólo para amantes de los matices, o sea, de la literatura.

(Continuará)

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