El blog de Federico

Nazareno y oro

El PP está llevando la iniciativa en esta campaña con sorprendente facilidad. En parte, porque tiene alternativas claras que ofrecer, ya que no hay un solo ámbito de la vida política en el que Zapatero y sus aliados separatistas no hayan metido la pezuña hasta el corvejón; en parte también, porque el PSOE parece disperso, desordenado, sin directrices claras ni acierto en los blancos de sus propuestas, que en rigor se reducen a una: impedir la alternancia democrática en el Gobierno y que el PP los eche del Poder.

El único obstáculo serio que está encontrando el programa del PP es la célebre incapacidad para la comunicación humana que suele distinguir a la Derecha española. Propuestas tan populares, en todos los sentidos, como las presentadas sobre Inmigración y Seguridad ciudadana, que inciden el algo tan caro a la derecha como es la importancia capital de la Ley y el Orden se presentaron mal, ofreciendo flancos tontamente débiles a la caricatura de los progres, o sea, de los regres, cuando hubiera bastado un par de días para rematar la propuesta y convertirla en comprimidos políticos al alcance de todos los ciudadanos, sea cual sea su nivel cultural. No se trata de descender a la demagogia cainita, como la Izquierda, sino de tomarse el trabajo de explicar con paciencia y cuidado las propuestas políticas, no dando nada por sabido y no desdeñando eso que en todos los productos de la vida moderna es esencial, y en política más: el acabado. Una obra sólida, sea casa o coche, pero con mal acabado resulta fea. Con algo de tiempo y cuidado se hubiera vendido mucho mejor, pero no tuvieron sus promotores la humildad y la paciencia de pulir todas las aristas del producto. El resultado es un fracaso. O un éxito mucho menor del que podían haber cosechado el coche, la casa... o el programa electoral.

Puesto que los ídolos populares suelen ser deportistas, como sucedía ya en los juegos olímpicos atenienses o en la palestina romana de Ben Hur, yo creo que los arriolos y sorayos de Génova 13, a las órdenes del Mariscal Costa, deberían tomar nota de lo que caracteriza a los deportistas más queridos y admirados en España: Pau Gasol, Iker Casillas y Rafa Nadal, Hay otros, claro, pero o son más antipáticos, como Alonso, o más discutibles según las filias y fobias futboleras; por ejemplo, Raúl. ¿Y qué une a Nadal, Iker y Gasol? Que se hacen perdonar el éxito, que son humildes, discretos y respetuosos con los menos favorecidos por la Fortuna, aunque ellos apaleen millones y vivan en el ático del éxito. El otro día, una crónica sobre esa lotería de los Lakers a la que tanto y tan bien ha jugado Gasol en estos años lo describía en su debut con el club angelino "vestido de nazareno y oro". Además de un terno muy taurino, ése debería ser el tono utilizado por el PP en estas elecciones. Humildad y valía servidos con valor. El oro queda magnífico bordado sobre el morado nazareno. Ojo: no confundir con el lila.

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