El blog de Federico

Marianoo triunfa y Zapatero decide

Con más del 90% de los votos escrutados en Galicia podemos decir que Feijoo –y también Rajoy, al que desde esta noche podemos llamar Marianoo–, ha ganado con comodidad unas elecciones que en los últimos días habían empezado a ponérsele de cara del mismo modo que al PSG empezaban a ponérsele de cruz. Está claro que la posibilidad del voto de castigo al nacionalismo ha alentado una participación histórica de la Derecha o un cierto cambio de voto del PSG a PP y UPyD. También parece claro que la cacería de Garzón ha resultado contraproducente para sus muñidores, porque ha fortalecido la fidelidad al PP de sus votantes, y que los escándalos de corrupción de Touriño y Quintana han tenido algo que ver –aunque nunca sabremos cuánto– en la derrota del Bipartito.

El PP se asomaba, decíamos en el último hilo de este blog, al vértigo del triunfo. Acaba de instalarse en él. No podrá quejarse de la experiencia, que hace apenas quince días parecía remotísima, ni de la fidelidad de la derecha sociológica, siempre más leal que la política. Y como en democracia siempre se vota contra alguien y contra algo, debo decir que me alegra mucho la derrota inapelable del nacionalismo gallego. Sobre todo, si Feijoo cumple lo que prometió en la COPE y se carga la ley de imposición obligatoria del gallego a costa de la marginación, persecución y, de hecho, prohibición del español, lengua cuyos hablantes deben tener los mismos derechos, ni uno menos, que los gallegos que hablan la otra lengua oficial. Vamos a ver si Galicia Bilingüe ve satisfecha su confianza en la anunciada voluntad de Feijoo de acabar con el apartheid lingüístico y ciudadano a que quiere someterse a los gallegos que hablan castellano o quieren educar en esa lengua a sus hijos, sin dejar de aprender la otra, naturalmente. En poco tiempo lo sabremos.

Antes de convertirse en Marianoo, Rajoy se jugaba su liderazgo en el PP, al menos hasta las europeas, según ganase o perdiese Galicia. Ha ganado, sin duda por la pésima campaña de sus oponentes, el fracaso de Garzón, los escándalos económicos del Bipartito y el hartazgo del nacionalismo de los gallegos, pero también, sin duda, por sus aciertos. Yo sigo pensando que todo lo que no sea ir a un congreso extraordinario del PP cuanto antes, si no ahora, después de las europeas es absolutamente necesario. No creo que Rajoy piense lo mismo, pero esa es su prerrogativa de vencedor moral en estas elecciones. Puede cambiar el sectarismo y la persecución de los propios dirigentes del PP. Dudo mucho de que lo haga, pero ojalá me equivoque. Del mismo modo que ha cambiado para mal, Marianoo podría hacerlo para bien. Pronto, muy pronto lo veremos.

Pero el gran resultado para la nación española es la derrota del separatismo en el País Vasco, si es que el PSE no decide identificarse del todo con él y pactar con el PNV antes que con los constitucionalistas españoles del PP y UPyD. Creo que Zapatero es el que va a decidir en última instancia, y que decidirá que López forme Gobierno, de modo que lo que pierde en Galicia lo ganaría en una plaza aún más difícil. Pero, naturalmente, no lo sé. Como Marianoo, él también tiene una posibilidad de oro para enmendar su rumbo, que viene siendo hasta ahora antiespañol, antiliberal, antidemocrático y ruinoso. También dudo mucho de que lo haga, pero ojalá me equivoque. En lo que seguro que no me equivoco es en celebrar la doble derrota del separatismo el 1 de Marzo. Otra cosa es que eso suponga la victoria de la Constitución y de la Nación, es decir, de la Libertad.

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