El blog de Federico

La Operación Rescate del ABC y maravillas que vendrán

Decíamos ayer, inaugurando este blog (no puedo agradecer como quisiera los cientos de generosísimos mensajes recibidos ayer; iré contestando, por temas, los más difíciles) que la parálisis electoral y la muerte política de Gallardón, de hondísimo significado para la Derecha y la Nación, habían empezado ya a provocar convulsiones mediáticas en el ámbito liberal-conservador, del que se había autoexcluido el ABC en su apuesta gallardonita y cuya primera víctima ha sido el que quiso ser verdugo mío y de la COPE. Sí, un tal Zarzalejos, dos veces director de ABC, al que dejó malherido en la primera y casi cadáver en la última. Pocas horas después confirmaba mi análisis la brillantísima Operación Rescate dirigida por el general Alcázar y el coronel Vargas, que ha devuelto a una parte sustancial del núcleo fundador de La Razón al diario que los crió.

Por supuesto, yo sabía algo, y basta leer el blog de ayer para comprobarlo, pero esto no ha nacido para comentar rumores sin fundamento ni para destrozar operaciones legítimas dentro del libre mercado y la libertad de Prensa que tanto echamos de menos en España. Algunos gallardonistas insepultos filtraron la operación a un medio afín, pero ya era tarde. La reacción de ABC, aunque se dilató casi un cuarto de hora por parálisis en su página web, consistió en ratificar, ampliar y remachar lo filtrado. Su propósito era hacerlo después de una consulta formal al Consejo y mediante una nota de prensa a las diez y media. Se adelantó cuarenta minutos pero el resultado fue el único posible, el que tenía que ser, el que dictaba la lógica e indicaba ya la destitución de Zarzalejos.

¿Y qué puede pasar ahora? Por de pronto, La Razón, con un Mauricio Casals más fuerte que nunca, ha nombrado nuevo director a Francisco Marhuenda, hombre de su absoluta confianza. Vaya mi bienvenida a éste y mi afectuoso saludo a aquél. Creo que los dos periódicos son necesarios, y que todos somos pocos para frenar el proyecto zapaterino que lleva a la disolución de España y a la liquidación por sedación mediática de los valores básicos liberales y conservadores, lo único que aún sostiene a la Nación.

De inmediato, tras el Premio Gordo, viene la pedrea de los columnistas, que aunque no son decisivos en un periódico sí marcan la diferencia, sobre todo entre quienes luchan por un mismo espacio, como es y, en buena lógica, seguirá siendo por algún tiempo el caso de ABC y La Razón. Lara tiene muchísimo dinero y tres medios poderosos, Antena 3, Onda Cero y el diario ahora dirigido por Marhuenda para tentar a cuantos valen algo por firmar sus cosas. La Razón se hizo con algunos columnistas de fuste –casi todos ellos ligados a Libertad Digital– provenientes de ABC y El Mundo. Ahora se ha abierto la veda, vendrá la contraopa de Lara y vamos a ver maravillas.

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