El blog de Federico

La gran noche de Mariano Rajoy

Mientras me vence el sueño o para vencerlo, quiero dejar constancia en este blog de la extraordinaria impresión intelectual y política que me ha producido el debate o, para ser precisos, la actuación de Mariano Rajoy frente a Zapatero. La derecha política, que no suele dar más que disgustos a la derecha intelectual y a su base social, nos ofreció ayer uno de los mejores momentos de comunión emotiva, ideológica y nacional en toda la historia de la democracia española. Por supuesto, Rajoy puede perder las elecciones el 9-M, pero no perderá ni un solo voto de los que ya tenía y ganará muchos entre los que dudaban ante un liderazgo no todo lo contundente y claro que deseamos.

Por supuesto, desconozco si Rajoy ha ganado las elecciones en la noche del 26 de Febrero, mucho me extrañaría, pero estoy seguro de que ha ganado la continuidad en el PP y del PP. Rajoy, si gobierna, lo hará para todos los españoles, no tengo duda de ello, pero ha empezado por donde hay que empezar y por donde suelen fallar los líderes de la Derecha, que es respetar y hacer respetar a quienes representan. Y eso lo ha hecho maravillosamente. Ha estado tan bien que a veces no parecía ni Rajoy ni del PP, y sin embargo esa es la capacidad real del líder de la primera fuerza política española.

Si de esta noche saliera un PP dispuesto a comerse con patatas, e incluso sin ellas, a quienes le quieren desterrar de la vida pública, y con él a diez millones de españoles, sería coherente con lo que hemos visto. Y si no sale, hay que sacarlo a caponazos, porque tener esa potencialidad, ese discurso, esa capacidad dialéctica que Rajoy exhibió ante ZP y no utilizarla a fondo para enderezar los entuertos de los malandrines sociatas no tiene perdón. En todo superó Rajoy a Zapatero, incluso en cursilería, con la niña esa del globito que sacó al final y cuya venturosa andanza vital tuvo que leer porque nadie en su sano juicio podría reproducir esa gansada de memoria. Pero eso fue una manchita al final, una rozadura en una armadura impecable tras vencer en el torneo más difícil del Reino. La nación, la educación, el terrorismo y sus víctimas, la inmigración, la seguridad, la vivienda, la familia, la libertad y otra vez la Nación, que todas las veces son pocas para recordarla, fueron los pilares argumentales desde los que bombardeó y demolió el liderazgo del presidente más siniestro de la historia de España.

Como dije en LDTV nada más terminar el debate, no hay una sola cosa dicha por Mariano en la que no me haya visto representado. Y más importante aún: no hay una sola por la que me sintiera ofendido o me llevara a dejar de votarle. Casi todo es mejorable, pero también empeorable. Y es muy difícil que Mariano Rajoy tenga una noche tan grande como ésta. Las encuestas dirán lo que digan y en las urnas ganará quien gane, pero ese es el partido político que media España sostiene y se merece, aunque no siempre la criatura esté a la altura de la mamá. Esta vez, sí. Gracias, Mariano.

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