El blog de Federico

Guantánamo fiscal y solución habitacular

Dos noticias en las últimas horas definen el estado comatoso de la Justicia en España. Cándido (el malo, no confundir con el de Voltaire), Fiscal del Estado o así, ha dicho que calificar de "Guantánamo electoral" la Ley de Partidos que, promovida por el PP y el PSOE, ilegalizó ETA-Batasuna, fue una "expresión coloquial". De acuerdo, pero a mí, también por "expresiones coloquiales", las ratas liberticidas y los roedores sedadores de la cuerda de Cándido se pasan el día poniéndome querellas y demandas, a ver si por fin encuentran un juez con vocación guantanamera. Bueno, a mí, a los de la COPE, a los de El Mundo y a nuestra Libertad Digital, todos los días. Ah, y hace un mes, cuando aún era director de La Razón, a José Alejandro Vara le cayeron seis meses de cárcel. Se libró del trullo porque no había sido condenado antes. La próxima vez será peor. Y con estos guripas liberticidas, seguro que habrá próxima vez. Si gana Zapatero el 9-M, yo creo que tendrán que habilitar una galería de perpetuos querellados y encarcelados con saña por verter expresiones coloquiales y opiniones escritas que no gustan al Poder.

No, el Guantánamo electoral no era ni es la Ley de Partidos. El campo de concentración para liberales y conservadores, para católicos y ateos, es el que prepara este régimen de despotismo zapaterino que, como la dictadura castrista que ha convertido toda Cuba en mazmorra política, utiliza el régimen judicial para atropellar el derecho de las personas y la libertad de los individuos. En el momento de quitar importancia a sus "expresiones coloquiales", Cándido iba escoltado o vigilado por Garzón, que sigue sin dar cuenta de sus investigaciones sobre el chivatazo a ETA que le permitieron salvar la Caja en el Bar Faisán. Uno de estos años la dará.

Pero más impresión que la guantanamera candidesca ha producido la publicación en El Mundo de las facturas de embellecimiento del nuevo piso del ministro Bermejo, que ascienden a un cuarto de millón de euros. Teniendo como tiene ya una señora casa, con señora incluida y niñas estupendas dentro, y nada menos que en Pozuelo (dice Cacho que también a la vera de Garzón, otro pobre de pedir) sorprende que haya tenido que alhajar así, con las urgencias de la pasión, un pisito de soltero canoso. Total, para dos meses, de enero a marzo, que es lo que podrá disfrutarlo si el 9-M gana el PP o Zapatero lo echa por inútil. Lo que no sé es si semejante obrón, cuarenta y dos millones de pesetas, lo disfrutará toda la familia Bermejo. Y si, mientras lo hace, cederá la hermosa casa de Pozuelo a los sintecho de La Celsa, como cumple a rojo tan rojo como Bermejo.

Sin embargo, en lo que no había reparado Bermejinski, ni su vecino Garzonov, ni su cuate Candidinski es en el Guantánamo inmobiliario que les va a montar la Trujillo, última inquilina del superático, para defenderse de los comentarios despectivos desde el ministerio dizque de Justicia sobre la falta de "imprescindible dignidad" de la vivienda en que malvivía la Ministra Kelifinder de Soluciones Habitacionales. ¡Y con su hijo! ¿Hay madre española, no digamos extremeña, que se resigne a vivir indignamente con su hijo, cuando le basta una llamada de teléfono para redecorar sus mejores sueños con cargo al Estado? Pues no. Así que ya hay declaraciones de Trujillo poniendo en su sitio, o sea, como no digan dueñas, a Bermejo y sus dignidades. Los funcionarios judiciales que pedían aumento de sueldo también se han concentrado ante el piso célebre. Y esto no ha hecho más que empezar. Se dirá que la inventora de las soluciones habitacionales no tiene legitimidad para criticar a su compañero de Gobierno de partido. Pero es que lo de Bermejo no es habitacional, es habitacular, síntesis de habitable y espectacular.

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