El blog de Federico

El 6 de noviembre a las doce, en Colón, Madrid, España

Que "los viejos rockeros nunca mueren" fue antaño vanidad de Miguel Ríos. Hoy es aserto científico con pruebas incontrovertibles: los Rolling Stones, que en su última película no se sabe si salen al escenario o de la tumba. Pero no como Drácula, sino como extras de Michael Jackson en Thriller. Nada más lejos de esa iconografía banal de ultratumba que Francisco José Alcaraz, que se ha tomado siempre muy en serio la vida y la muerte y que vuelve, como presidente de Voces contra el Terrorismo a convocarnos en mitad de la calle, en el centro de Madrid, España, por lo mismo que ayer: el rechazo al pacto criminal del Gobierno del PSOE y la ETA. No sé cuántas manifestaciones de la AVT –la de Alcaraz, claro– tuvieron lugar en Madrid. Pero hasta la que convocó el Foro de Ermua, que terminó de forma inolvidable tras el discurso de Agapito Maestre y con el Himno Nacional sonando en la Puerta de Alcalá tuvieron como protagonista principal o invitado al indomable jienense.

Y como el PSOE ha vuelto a entenderse con los terroristas, tenemos que volver, con Alcaraz, a las andadas o a las quedadas. Será el 6 de noviembre a mediodía, en el centro de Madrid, la Plaza de Colón, ya sin Colón pero con una bandera tamaño natural. Y lo mismo que en esRadio hemos tenido que partir de cero, sin medios pero con los de siempre, el día 6 de noviembre estaremos los de siempre contra los de costumbre. Seremos pocos o no tan pocos, pero seguro que iremos a más. Como decía Alcaraz en directo el otro día, en una manifestación sólo estaban tres y la pancarta, y era más que suficiente. Toda la patulea cejatera y la marabunta sociata no llenan un rincón de ese ancho espacio que en un glorioso día vimos lleno de banderas españolas, con Ortega Lara y María San Gil escoltando al que debería haber sido presidente del Gobierno y ni siquiera ejerce siempre como líder de la oposición. Pero con Rajoy o sin Rajoy, habrá figuras importantes del PP, porque la única ventaja del PSOE es que es tan redomadamente malo que obliga a juntarse a los buenos y a los regulares, aunque no quieran. Y por supuesto, aunque Cospedal no se atreva o no le dejen ser Acebes, aunque no haya autobuses, ni apoyo político, ni infraestructura, los que votan PP, UPyD o tiran las papeletas a las carpas del Retiro nos veremos de nuevo donde siempre: en el centro de Madrid, que es el centro de España. Los malos son cada vez peores, pero no todos los buenos españoles han dimitido de combatirlos. Allí estaremos. En realidad, nunca nos hemos movido de allí.

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