El blog de Federico

Diario de Verano: Cambiemos al PSOE por Gibraltar

Está claro que mientras España tenga la Izquierda que tiene, que apenas oye la mera palabra España se pone de uñas y se echa en brazos del enemigo más próximo, difícilmente saldrá adelante la nación, para ellos inexistente o repelente, a diferencia de todas las de dentro y fuera, desde Cataluña y Andalucía a Quebec y Flandes, que les parecen indiscutibles.

Izquierda Unida es ya la versión astrosa y mercasevillera de la Antiespaña. Es lo que realmente parece: Sánchez Gordillo asaltando mercadonas pero volando en primera a Venezuela; Diego Valderas, heredero del trono de los ERE fraudulento. Ha conseguido empeorar al PSOE.

Pero, en general, la raíz de todos los males políticos es el PSOE. Ahora nos acordamos de la fechoría de Moratinos y Zapatero, pero conviene recordar que lo primero que hizo Felipe, con Morán al aparato, fue abrir la verja, en directo y con Campo Vidal retransmitiendo en plan Tele-No-Do la Caída del Muro de la España Negra. Derribado, se entiende, por la España Roja.

Roja, puede, pero España, muy poco, y eficaz, absolutamente nada. Ni la apertura de la verja, ni la cesión del istmo ni el trato de favor a los monos fiscales de la Roca han traído otra cosa que chulería y delincuencia.

Lo de echar bloques de hormigón a la bahía para que no faenen los barcos españoles es una prueba de que Gibraltar cree –razones tiene– que una política de hechos consumados siempre acabará favoreciéndole. Para eso está el PSOE: para que España no defienda sus intereses.

Pero como el PSOE, a fuer de marxista, es un partido inglés, que tiene su cuna en Londres y en la I Internacional que desde allí dirigían Marx y Engels; como al zote de Pablo Iglesias, además de Guesde, le gustaban don Karl y don Friedrich y llevó a su criatura por esa vía, creo que podríamos llegar a un acuerdo diplomático: Gibraltar vuelve a España y el PSOE vuelve a Inglaterra, de donde nunca debió salir.

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