El blog de Federico

De la Vega miente o quiere suicidarse

En materia económica, todo el cúmulo de errores, sandeces, atropellos y disparates enhebrados por el Gobierno de Zapatero en los tres últimos años se resumieron en la rueda de prensa protagonizada por la Vicepresidenta Primera o política y co-protagonizada por la Vicepresidenta económica cuando ya se estaba yendo todo el mundo. Ahora que La Razón ha dado en interpretar los comportamientos institucionales por el lenguaje corporal, le sugiero que se fije en la autosatisfacción relamida pero innegable de ambas en ese momento orgásmico en que decidieron convencernos de que, tachán, la recesión ha terminado. Desde "Emmanuelle en Bangkok" no veíamos una producción de serie B donde las feromonas de dos mujeres maduras y desinhibidas actuasen con tanto entusiasmo. Gustavo Adolfo Bécquer lo adivinó al escribir: "los invisibles átomos del aire / en derredor se agitan y se inflaman". Remedios Morales, que nos debe una explicación sobre el papel del amor en la evolución sexual humana, desdeñaría el becqueriano fin de estrofa: "es el amor que pasa". Por mantener la rima, constataría: "La feromona pasa". Pasaba y traspasaba, en la rueda de prensa del viernes. Pero transía sin transar y sosegaba sin sosiego, con un deshecho hacer desmadejado. No, no estaba satisfecha Emmanuelle, la que fuere, ni su amiga política, de serlo. Lo que el cuerpo afirmaba, el verbo negaba. ¡Y cómo!

Así lo resumía la crónica de Libertad Digital:

En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, María Teresa Fernández De la Vega ha ahondado en lo que dijo este jueves Cándido Conde Pumpido sobre los "ataques de especuladores". Tras reiterar que España "cuenta con un plan para reducir el déficit" y tomar el dato de hoy del PIB para sostener que la recuperación está en marcha, se refirió a las "situaciones muy preocupantes" de esta semana que, apuntó, "carecían de base objetiva" y de "análisis poco rigurosos".

"Los ataques especulativos son inaceptables", ha advertido la vicepresidenta en tono retador. Avanzó reformas en el Código Penal "contra esta modalidad de criminalidad tan dañina". En concreto, quieren "castigar la difusión de noticias para alterar el precio de cotización" y la "conducta de quienes realicen transacciones con información privilegiada".

"Es un mensaje claro a los especuladores. España no va a consentir que se juegue con su prestigio, que se ponga en cuestión con malas artes, con conductas antisociales", sentenció.

En este contexto, quiso enviar un "mensaje claro a los especuladores" y recordó que a partir de la reforma del Código Penal, estas conductas estarán tipificadas y se castigará a quien altere el valor de las cotizaciones con "malas artes" o realice transacciones con "información abusiva".

De la Vega quiso dejar claro que el sistema financiero español ha mostrado su "solvencia" y lo ha hecho "a diferencia" de los de otros países. Además, precisó que el nivel de deuda de España es 20 puntos inferior a la media de la Unión Europea

Por ello, consideró los "ataques especulativos" que se han producido esta semana son "inaceptables". Estos ataques, dijo, "han dado lugar a situaciones que carecían de una base objetiva" con "hipótesis" y "análisis poco rigurosos que nos han dañado y han afectado de manera negativa a nuestra economía y a nuestra situación".

La verdad es que, si no por discreción, el Gobierno debería callarse por sentido del ridículo. "El prestigio de España" se refiere, suponemos, a la exhibición de insolvencia intelectual y manipulación de datos que el propio ZP, convertido en Caperucita Roja en Manhattan, perpetró a 23 pasos del lobo, o sea, de Wall Street, cubil de los especuladores que en el mundo son. Allí dijo que nuestro sistema financiero era "quizás el mejor del mundo", sin duda el más sólido. Allí se burló de "su amigo Berlusconi" porque España había superado a Italia en renta per cápita. Y de "su amigo Sarkozy", porque estábamos a punto de pillar a Francia. "Malas artes", sin duda, al servicio de "conductas antisociales", porque el gamberreo y la chulería chovinista acaban pasando factura en cuanto se tuercen las cosas, como estaba ya pasando entonces en España.

¿Hay algo más antisocial que abocar a cinco millones de personas al paro manipulando datos cuyo conocimiento es privilegio del Gobierno? ¿Y no se ha mentido acerca de la crisis? ¡No se ha hecho otra cosa! En rigor, se sigue mintiendo. Mes a mes, en las cifras del paro. Viernes a viernes, en la evolución de la crisis económica. Nunca el Gobierno ha dicho la verdad. Siempre ha usado "malas artes" para embaucar a la gente y desinformarla. Nadie ha perjudicado más el "prestigio de España" que este Gobierno que ha labrado nuestro desprestigio trola a trola, embuste a embuste. Es cierto que España se ha sumido en el desprestigio, pero es precisamente por la pavorosa incompetencia del Gobierno que padece. Es Zapatero, no España, quien espanta a los inversores, aun más espantados cuando los insultan los que los ahuyentan. Gastamos el doble de lo que ingresamos, nuestro endeudamiento crece con ferocidad geométrica, todos los medios de mundo hablan de la crisis difícilmente soluble de Gracia y de la temida e insoluble de España. ¿Todos los medios, todos los países, todos los "especuladores" se han conjurado para no rendirse a nuestra argéntea, mirífica solvencia?

Evidentemente, no. Tal vez en Alemania recuerden cómo ZP y su Gobierno traficaron con información privilegiada para vender Endesa a Enel, perjudicando a E.On. Tal vez el BBVA no olvide una conducta semejante, si no peor, en el asalto de Abelló y Del Rivero, teledirigido desde la Moncloa y la SER, a uno de los dos grandes bancos españoles. ¡Para qué hablar del ámbito de las telecomunicaciones, de las energías "verdes" o la nuclear, donde sobre información privilegiada, el Gobierno tiene la facultad de poner los precios de la luz!

Hablemos del "prestigio de España". Recordemos la negociación con ETA, la utilización de Garzón y otros jueces para hacer política, el "desprestigio" atroz de proclamar que en España no hay democracia 35 años después de la muerte de Franco y que no llegará hasta reabrir las fosas con la Ley-azada de la Memoria Histórica. Eso sí que perjudica a un país. Eso sí que arruina el crédito de una nación. Eso sí que hunde una economía, una política y un Estado. Y eso es lo que ha hecho, hace y es de temer que seguirá haciendo el Gobierno de Zapatero. Antes de ser condenado por prevaricación, el justiciable y banquillable Garzón puede mandar a la cárcel a Standard´s & Poors. Que se entere el mundo de cómo las gastamos aquí. ¡Será por gastar!

O la vicepresidenta De la Vega mintió el viernes -y las cacareadas leyes para perseguir "especuladores" no son más que embustes para ignorantes- o dijo la verdad. En este caso, anunció su suicidio político. La hecatombe o "sacrificio de cien bueyes" era un pollo asado al lado de la carnicería que se prepara. Desde el suicidio ritual de los seguidores del Reverendo Jones en la Guyana, con doscientos muertos, no aparecía en el horizonte masacre semejante. Pero tengo la impresión de que en este "hundimiento" el jefe de la secta sacrificará a quien sea, dentro o fuera del bunker, antes de atentar contra su vida política. Vamos, que el Reverendo Zetapé prefiere matar a morir. No como Bono, que dijo lo contrario; y aunque mentía, se suicidó.

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