¡Arráncalo, por Dios!

Alonso, como un novato en su propia casa

Podríamos decir que la F1 es el estado natural del bicampeón del Mundo Fernando Alonso, pero dos años fuera de una de las especialidades deportivas más duras. exigentes y exclusivas y los años, que no pasan en balde, 39 primaveras que ya no cumple el piloto asturiano, hacen que la vuelta al máximo nivel, el que marcan ahora otros pilotos como Hamilton, Verstappen o Leclerc, no se consigue en tres carreras.

Es raro ver a Alonso fallar, no estar al nivel y más raro aún es verle por detrás de su compañero de equipo, en este caso Esteban Ocon; no pudo con él ni en la clasificación del sábado, ni en la carrera el domingo.

Pese a ser un fuera de serie, eso nadie lo discute, Alonso necesita resetear muchas sensaciones y afianzar otras. En definitiva ganar confianza en el Alpine a golpe kilómetros recorridos en los circuitos. Que nadie se asuste, era los esperado, se trata de una adaptación que no se puede hacer más que en el campeonato ya que los entrenamientos de pretemporada, cada vez más escasos, se ha ceñido a varias jornadas de test en Bahréin y con la ausencia de Alonso estos años, lo primeros grandes premios tenían una función, formar e informar al piloto de cómo funciona el monoplaza, las nuevas normas y los propios adversarios.

El propio Fernando Alonso se sinceró con la prensa tras el gran premio en Ímola, admitiendo sus errores y la falta de forma o de conexión con el coche. Cada vuelta suma para el bicampeón que aseguró sentirse mejor con el coche en la vuelta 63 que en los primeros giros de la carrera. Un gran premio que le supo a tres, según el asturiano, por toda la información que pudo obtener del monoplaza, su rendimiento y comportamiento en la pista.

La pregunta que se hacen muchos aficionados, que incluso sobrevuela el paddock, es cuántas carreras más necesitará Alonso para volver a brillar, y si lo hará como todos esperan. Porque seamos francos, la vuelta de Alonso, y él mismo lo ha manifestado en varias ocasiones, no es para entretenerse o pasar el rato, o para ganar dinero, él quiere ganar, divertirse luchando por el podio y no sufriendo en un coche que no rinde, o con un estado de forma que no acompaña.

El propio Alonso, y nos consta por su carácter extremadamente competitivo, ha asegurado que Portimao y Montmeló supondrán un salto hacia delante en su rendimiento y también en el del propio coche que esperan poder afinar en las próximas carreras con mejoras sobre todo de carácter aerodinámico. Ojalá ocurra así y volvamos a ver al campeón, disfrutar con él.

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