La garrapata

Zoé Valdés

Los Emiratos Insulares Shithole de Cagonia Enardecida (Ex Cuba), ese país tan del absurdo, ya encontró otra fuente de ingresos. Qué suerte tienen este dictador cagonio y su piltrafa de títere. Se les acabaron la URSS y el CAME y apareció Venezuela, destrozaron Venezuela y, entre lo que iban sangrando a España, Canadá y Francia, les asomó en el panorama, cual Virgen benévola y redentora, el México de MALO (AMLO).

Con López Obrador (MALO), el dictador y su marioneta han visto los cielos abiertos, y allá irán a campar por sus respetos, como perros por su casa, como hacen allá donde les han permitido colarse por la puerta grande. A la famosa canción mexicana de "El rey" le cambiarán el estribillo: ya no será "Llorar y llorar, llorar y llorar", sino "Robar y robar, chupar y chupar".

El vampirismo del castrocomunismo cubano es proverbial, durante más de treinta años chuparon por un tubo y siete llaves de los soviéticos, sin pagarles un centavo. Es verdad también que los soviéticos nos mandaron toda la basureta vencida que ya ellos iban a botar y que decidieron que fueran a parar a los estómagos de los serviles cubanos (todavía eran cubanos, con el tiempo se convirtirían en cagonios).

Nadie ha vampirizado más la economía mundial y al mismo exilio que el castrismo, sólo comparable a las ayudas que reciben los terroristas palestinos desde que son fetos en los vientres de sus madres, o sea, antes de nacer.

Todavía hay quienes me preguntan –quiero creer que de manera ingenua– por el proyecto económico de Coco Canel (ese al que hasta comparan con Richard Gere, algunas que se hacen llamar periodistas), el heredero en la punta de la piragua de Guillermo Cubillo. Si por fin acabaran de entender que el castrismo no ha tenido mejor proyecto económico que el de hacerse mantener chupando y vampirizando... Pero no. Chupan y roen, aunque jamás a la altura de un Drácula y su clásica leyenda, no al nivel tan bajo del de una garrapata de perro sarnoso.

Entonces recién, la Garrapata ha encontrado nuevo perro, tan sarnoso como cualquiera de los anteriores, con su sarna comunista bulléndole en la sangre; y allí se prenderá la Garrapata, como no podía ser de otra manera, y no soltará hasta que deje México como ha dejado Venezuela y el resto, en los huesos y el ripio. Y fíjense que no he mencionado a Nicaragua, a Brasil en su momento, a Argentina también en su momento, a Bolivia, a Ecuador y al Perú, donde el castrismo ha chupado como la alimaña irredenta, okupa y populista que es.

México no sabe lo que le espera, pero se lo tendrá merecido. Al igual que a los venezolanos, se lo advertimos. Lamentablemente, nadie escarmienta por el culete ajeno. Y no hay nada peor que una garrapata prendida en el trasero. Ya llorarán, que es lo que mejor saben hacer estos pueblos cuando ya no hay remedio. El lloriqueo es una especialidad que se va extendiendo por toda América Letrina, un estilo, un sello, de la cofradía garrapateril del castrocomunismo.

Por el momento, otra letra de otra célebre canción se me ocurre, "La Cucaracha", será entonada con versión adaptada a los nuevos tiempos. La nueva dirá así:

La Garrapata, la Garrapata,
ahora sí que puede chupar más,
porque le sobra, porque ahora tiene
a México, con el que irá a finiquitar.

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