Héroes versus faranduleros

Zoé Valdés

El 24 de febrero del año 1996 fueron derribadas dos avionetas civiles por la Fuerza Militar Aérea Castrista, la orden la dio directamente el general Raúl Castro, tal como se puede comprobar aquí. Las avionetas pertenecían a Hermanos al Rescate, organización de ayuda humanitaria enfocada en salvar a balseros cubanos perdidos en alta mar en busca de libertad, pues invariablemente se dirigían hacia Estados Unidos. José Basulto era el alma de la organización. Conocí a Basulto, un hombre de mirada buena, tranquila; un valiente, como los hombres que lo acompañaban.

Cuatro jóvenes fueron asesinados aquel día: Mario de la Peña, Armando Alejandre, Carlos Costa y Pablo Morales. Ellos, que habían decidido volar en esas riesgosas avionetas civiles para salvar vidas, perdieron las suyas. Nunca debemos olvidarlos. Y, sin embargo, se olvidan. Año tras año, sus familiares y los cubanos de bien intentan mantener vivo el recuerdo de estos hombres, en vano. El mundo ha cambiado. Estados Unidos ha cambiado. El proceso de desvergüenza se ha acelerado en los últimos tiempos, fraude mediante.

El hecho es que con Joe Biden y Kamala Harris en el poder vuelve el sistema de relaciones favorables a la tiranía que inició Barack Obama. Hay que pasar página, dicen muchos, haciendo gala de una insoportable inmoralidad y traición. Se trata de imponer otro tipo de oposición, la creada por Raúl Castro y Miguel Díaz-Canel; la que le conviene al régimen para asegurar la transferencia de los viejos Castro a los nuevos, de padres a hijos, de abuelos a nietos, y hasta de suegros a yernos… Y que sea reconocida por Estados Unidos para barrer con el exilio y con la oposición real interna.

Debemos preguntarnos qué gana Cuba con esta oposición farandulera. Nada. La tiranía sí que gana mucho. Gana tiempo y objetivos a largo plazo. Gana ir devorando a Estados Unidos como devoró a media Sudamérica, a España, y ahora al único país que nadie pensó nunca que sería devorado. Pero ahí está China para darles el empujón. China ya es casi la dueña del mundo. La única oposición real que tiene China en este instante es el islamo-comunismo europeo. O sea, que entre dos frentes horrendos nos estamos moviendo los que aspiramos a la libertad.

Hoy se habla más de los Cinco, no de aquellos cinco espías castristas, aunque si repasamos algunas fotos podemos descubrir que todo está asombrosamente ligado, sino de los cinco raperos-reguetoneros que han producido un vídeo titulado “Patria y Vida”, donde mezclan al Che con José Martí, al asesino de La Cabaña con el más grande todos los cubanos. La indecencia no tiene límites. Todo muy bien orquestado, no crean que nada va al garete. “Patria y Vida” es lo que le conviene al régimen, “Patria y Libertad, aquel pensamiento martiano, lo que espera Cuba desde hace más de sesenta y dos años sin que se produzca. “Patria y Vida” pudiera querer decir más revolución y abajo el bloqueo, como tantas veces han pedido estos supuestos opositores del Movimiento San Isidro y el mismo Yotuel retratado con los Cinco Espías y orgulloso de haber estrechado la mano del tirano –como confesó a Jordi Évole en una ocasión–, que se declaran abiertamente simpatizantes de Black Lives Matter, inclusivos, multisexuales, de izquierdas y racializados.

O sea, que a partir de ahora la oposición será de izquierdas o no será, la oposición será negra o no será, la oposición será multisexual e inclusiva o no será… Y sobre todo será muy ignorante y por todo lo anterior racista, y más cercana a los parámetros del régimen que a la verdadera oposición, que lleva años silenciada y aplastada por estos miserables espectáculos que desde el 2007 se han ido sucediendo.

El régimen castrista mediante sus agentes ocultos ha sabido colarse en la prensa de derechas. Antes lo hizo con la de izquierdas, pero ahora lo que le interesa es la de derechas, en Francia lo hizo, no tardará en extenderse. Lo ha hecho en España. Por lo tanto, los faranduleros de izquierdas no tienen reparos en dejarse entrevistar en ABC, La Razón, Libertad Digital… Los han entrenado bien, hay que quitarle los espacios a la oposición de derechas, y sobre todo hay que borrar, sulfatar memorias. Porque, no se dejen engañar, toda esta movida del disquito nuevo no es más que para tachar la Carta de los Sacerdotes a la que tanto teme la tiranía, para borrar los programas de Estado de Sats y del MCL, y que no se conozcan los nombres de los presos políticos, es para impedir que se vea que se ha creado un periódico como ZoePost.com, abiertamente republicano y libertario, de derechas (hasta ahora toda la prensa del exilio ha sido cobardemente de izquierdas), que se publican libros cada vez más potentes en su contra, para que nadie se entere de que muy pronto se estrenará Plantados, una película que pone en evidencia el verdadero espanto de las cárceles castristas.

No conseguirán borrar nada. Este videíto de cuatro morenos musculosos medio encueros dará de qué hablar y es bueno que ocurra, pero los libros están ahí, los artículos están ahí, las películas están ahí, las acciones están ahí, en la memoria de todos, y para siempre. Como están, imborrables, Mario, Armando, Carlos y Pablo, héroes libres que dieron sus vidas por nuestra libertad. Eso sí que no tiene precio. Contra eso no podrán ni mil Obamas, ni dos mil Kamalas, ni cinco mil Biden; si es que a este último le dan el chance de gobernar, que lo dudo.

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